¿Quieres unirte a Homefanfics? Muy sencillo visita nuestro nuevo hogar en www.homefanfics.com.
Te esperamos.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Como Caín y Abel (4)


“Dios dijo a Caín que él sería errante y extranjero en la tierra. Siempre encontraría dificultades en tener buenos amigos. Caín dijo, <<"Grande es mi castigo para ser soportado">> Tenía miedo que cualquiera que le encontrara, trataría de matarle. No obstante, Dios puso una señal en Caín para que no lo matara cualquiera que le hallara.”

Me quede observando a mi difunto hermano, este me dedico una sonrisa y me afirme en su tumba sin la intención de huir, aun cuando podía oír a lo lejos las patrullas. Sebastián se arrodillo frente a mí sin dejar de observarme.

-¿estás bien?- si… nunca me dijiste que serias padre- tenía planeado hacerlo, ese día en que me abordaste en el estacionamiento, acabe temprano y quería llegar de sorpresa a tu oficina- ya veo…- saque un cigarro y lo lleve a mi boca mientras lo encendía con la otra mano, Sebastián sonrió- pensé que lo habías dejado- no podría, ya es un vicio- morirás joven así- de todas formas ya no me queda mucho tiempo, me daré un pequeño placer- es cierto- ¿y que se supone que eres?- me miro curioso- creí que lo sabrías, la mente es increíble ¿verdad?- así que eres producto de mi imaginación- más bien de tu consciencia- ya veo… entonces esos asesinatos, Alice… papá…- si, fuiste tú- entiendo porque papá pero Alice…- no lo sé, llámalo frustración, odio reprimido, como quieras- oye Sebastián, nunca me terminaste de contar la historia de Caín y Abel- ¿quieres que lo haga ahora?- claro-

Lo observaba en silencio mientras hablaba, ahora comprendía un poco mejorar las cosas, me sentía mal por ese pequeño que se quedo sin un padre… todo por mis enfermizos celos, que tenían un detonador común, al idiota de mi padre.

“no hay nada más peligroso que una ilusión pero también son beneficiosas. Ahora comprendo que es el cargo de consciencia, lo he sentido en carne propia. Tengo curiosidad… ¿Caín habrá pasado por lo mismo?”

Sebastián me observo fijamente y apoyo su cabeza en mis piernas mientras comenzaba su relato, acaricie su cabello despacio.

-Caín era el mayor y se dedicaba a la agricultura, Abel era el hermano mayor y se dedicaba al pastoreo. Ambos ofrecieron sus ofrendas a dios pero este prefirió la de Abel- ¿Por qué?- no lo sé con exactitud pero puede ser debido a la manera en que estos fueron ofrecidos, Abel le regalo sus mejores ovejas, en cambio Caín dio su ofrenda por deber y no por querer- ya veo…- Caín asesino a su hermano, dios supo de inmediato lo que había ocurrido y lo castigo- debía vagar por la tierra y nadie podría matarlo- así es- ¿Qué le ocurrió después?- Caín se casó con su hermana, de esa forma tendrían descendencia, llego hasta la tierra de Nod, donde edifico la primera ciudad que llamo Enoc, al igual que su hijo- ¿y fue feliz?- no lo sé- debes tener alguna idea- si la tengo, ¿quieres oírla?- por supuesto-

Las patrullas se oían cada vez más cercas. Acaricie la cabeza de mi hermano menor y le indique que continuara.

-creo que Caín a pesar de lograr muchas cosas no fue feliz- ¿Por qué?- era humano, estoy seguro que en algún momento sintió haber asesinado a su hermano menor- es cierto… Caín fue un idiota- ya es hora Joshua- lo sé, puedo preguntarte algo más- claro- tu siempre lo tuviste todo hermano, talento, fama, reconocimiento, personas que te aman y el cariño de nuestro padre- no es cierto, me falto lo más importante- ¿Qué cosa?- tu cariño- Sebastián…- pero eso ya no importa…- ¿de verdad eres producto de mi imaginación?- no creo que eso importe ahora ¿o sí?- es cierto- sonreí llevándome la mano derecha a mi bolsillo y sacando una pistola- oye Sebastián ¿crees que Caín fue feliz al morir?- es probable- ¿y Abel? De seguro se volvieron a encontrar- Abel… creo que se sintió mal por su muerte- ¿Por qué?- son hermanos… ese lazo no se rompe con facilidad- es cierto, los lazos de sangre no se rompen-

Le dirigí una última mirada a Sebastián, este se levanto y se quedo frente a mí observándome, la policía llego al lugar y rodeo la tumba apuntándome con sus pistolas y dándome ordenes que no entendía. Lleve la pistola a mi cabeza.

-¡baje el arma señor Aldrich, hay otras formas de solucionar esto!- si… tendría que nacer de nuevo- Sebastián se rio y mantuvo la mirada en mí- hay algo que no sabes hermanito- ¿Qué cosa?- dios predica el perdón a quien se sienta arrepentido, ¿sabes porque no perdono a Caín?- ¿Por qué?- él jamás se lo pidió, comprendía la magnitud de su crimen y también cual debía ser su castigo- ya veo… yo también sé cuál es el mío-

Dispare el arma y caí al suelo inconsciente. Mi cuerpo se sentía como si flotara. Había escuchado que tu vida se proyecta ante ti cuando mueres pero no fue mi caso… o quizás no había nada que valiera la pena recordar. Comprendo la magnitud de mi crimen, asesine a mi hermano, luego a mi padre y a Alice…

“lo siento tanto”

Sentí una especie de electricidad recorrer mi cuerpo y abrí los ojos respirando agitado. Observe a mi alrededor reconociendo el lugar, era el estacionamiento de la compañía donde Sebastián era el presidente. Escuche unos pasos y lo divise a unos metros de mí, baje del auto corriendo y lo abrace fuertemente. Me miraste de esa manera tierna y comprensiva.

-¿Qué haces aquí Joshua?- no sabes el gusto que me da verte- iba hacia tu oficina- perdóname Sebastián- ¿Qué…?- he sido muy malo contigo- no es cierto- lo siento mucho- no te disculpes estoy bien- estoy muy feliz de saber que Anna tendrá un hijo tuyo- ¿Cómo lo sabes?- sonreí- intuición- será hombre- que bien- me gustaría que se llamara Joshua… como tú- eso me encantaría- gracias- ¿te parece que vayamos a tomar algo y hablamos?- claro- ¿has comido?- aun no- bien, iremos a un restaurant muy bueno-

Comprendía mejor que nadie el peso de mi crimen, lo supe apenas te vi de nuevo. Mi odio me llevo a hacer algo horrible, acabe con la vida de la única persona que consideraba mi familia, viví unos infernales meses recapitulando mis pecados. Pero a diferencia de Caín yo me arrepentí de mis actos, a pesar de haber quedado en estado vegetal luego de intentar matarme en el cementerio al menos tengo un consuelo. En mi sueño, en mi ilusión, mi hermano está vivo, Sebastián está a mi lado y no trunque su vida. Sé que no podre enmendar mis actos pero con qué vivas aunque sea en mi sueño… tengo mucha suerte… creo que Caín debió sentir la misma felicidad cuando murió, ya que así logro ver de nuevo a su hermano menor.

“cuando no tienes nada solo queda aferrarte a una ilusión… asesine a mi hermano por celos igual que lo hizo Caín con Abel, culpe a mi padre y acabe con él… pero no siento remordimientos ahora… quizás Caín pensó lo mismo porque cuando muera, inevitablemente me encontrare de nuevo con Sebastián… y está vez no volveré a traicionarlo”

1 comentario:

  1. Primero, gracias por leer esta historia, no lo deje en el relato anterior para asegurarme qeu lo leyeran. segundo, lo subi rapidamente porque la internet esta lenta asi que no espacie los dialogos XD luego lo arreglo.
    Más tarde me pondre al dia con algunas lecturas y que bueno qeu hayan continuado la historia de cuiri, por supuesto qeu me anoto y tratare de escribir algo para subirlo mañana, ojala más se apunten a la iniciativa.

    Y en lo referente a esta historia, originalmente solo era hasta aqui pero parece un poco incompleta, asi que los capitulos continuaran, especialmente porque falta el "castigo" de joshua por la muerte de su hermano, así como Abel esperaba denunciar a su hermano, sebastian pudo hacer lo mismo.

    Grcias por leer, besos.

    ResponderEliminar