¿Quieres unirte a Homefanfics? Muy sencillo visita nuestro nuevo hogar en www.homefanfics.com.
Te esperamos.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Un Amor Pendiente 8


Toma decisiones al atardecer


Pero esta vez no intentó arreglar la situación, dejó que la chica huyera ya que ni siquiera él mismo podía desmentir lo que su novia decía, más que dar explicaciones ahora lo que él necesitaba era explicarse así mismo que le ocurría y tomar decisiones.

Se alejó lentamente del lugar, comenzó a caminar hacia su casa, pero se detuvo en un parque sentándose en una banca, se quedó en silencio ahí con la mirada perdida en unos chicos que jugaban básquetbol en una cancha que estaba justo frente a él, de pronto uno de ellos lo ve reconociéndolo de inmediato.

- ¡Mitsui!- dijo el chico

El muchacho de ojos azules sacado de su distracción mira a quien le hablaba y lo reconoció.

- Hola Miyagi- dijo el número 14 de Shohoku mientras el chico del pendiente se acercaba.

- ¿Qué haces aquí tan solo?- preguntó el defensa

- Pues, nada, solamente necesitaba pensar un poco- dijo

- ¿Problemas?, últimamente has estado muy extraño amigo, ¿te ocurre algo?- preguntó Miyagi sentándose al lado de Mitsui.

- No es nada, sólo tonterías- respondió Mitsui

- No me mientas, sé que algo te ocurre, puedes confiar en mí- dijo Ryota

- Pues, yo…- miró a los chicos que esperaban a Miyagi en la cancha- no quiero molestarte- agregó

Al darse cuenta de esto, el chico pequeño del equipo de Shohoku, le pidió a Mitsui que lo esperara un momento, se despidió de sus amigos, y regresó donde Mitsui.

- Ahora dime, ¿Qué ocurre?- dijo Ryota.

- Pues, ¿recuerdas a la chica que me saludó el día del partido contra Ryonan?

- Sí, claro- respondió serio

- Pues ella… en primer año estaba en Shohoku, éramos muy amigos, aunque en realidad siempre nos gustamos mutuamente, un día después de entrenamiento, me declaré y le pedí que fuera mi novia, le dije que si quería podía darme la respuesta al día siguiente, pero no llegó, lo cual me puso muy triste…

- ¿Te rechazó?- interrumpió muy interesado Miyagi

- No, hace unos días me enteré que una motocicleta la arrolló cuando regresaba a la Shohoku para decirme que sí, estuvo durante meses internada en un hospital, y al cabo de 7 meses regresó a Shohoku.

- Y al regresar ¿no la viste?- preguntó interesado Ryota.

- Pues sí, pero ahí está el problema, quien la atropelló fue uno de mis amigos, entonces nos la encontramos el día de su retorno a clases y por vengarnos por la denuncia que hicieron sus padres por el atropello, la golpeamos hasta no poder más y le quitamos sus pertenencias, y no la reconocí- relató avergonzado el chico de ojos azules

- Vaya, ¡pero cómo se te ocurre golpear a una chica, eso no se hace!- recriminó Miyagi

- No me reproches, ya bastante me he torturado con eso- musitó

- Está bien, pero y luego, ¿qué ocurrió?

- Pues, sus padres decidieron trasladarla a Ryonan, ahora estudia allá- respondió

- ¿Esa chica aún te gusta verdad?- preguntó Ryota dejando sorprendido a Mitsui

- ¡No, eso no es cierto!- respondió exaltado

- Tu reacción dice todo lo contrario- dijo el chico del pendiente con cara pícara

- No digas tonterías, tu sabes que yo tengo novia, incluso la conoces.

- Akari- dijo

- Si, ella, así que no vuelvas a repetir eso.

- Si, es tu novia , pero no quieres, me he dado cuenta, y sabes que es así, estás con ella sólo porque te insistió de tal manera, que por cansancio terminaste accediendo, todo el equipo es testigo de eso- comentó Ryota

- En realidad, no estoy seguro de lo que siendo por Akari, siempre le digo que sí en todo, es muy absorbente, y muy mal criada, pero eso no quiere decir que me guste Emi- contra argumentaba Mitsui mirando el suelo

- Que terco eres Mitsui, haz un ejercicio, haber, recuerda ¿ En quién has pensado más en estos últimos días, en Emi o Akari?- interrogaba desafiante su amigo

- Pues, yo… en Emi- se respondía avergonzado

- Entonces, no crees, que deberías ser más honesto contigo mismo y buscar a Emi, dile que la quieres, no tienes nada que perder.

- ¿Y Akari?- preguntó asumiendo que deseaba estar con la chica ojos color miel

- Si en verdad la quieres, deja de hacerle daño, y termina con ella, vi como discutían al terminar el entrenamiento, esa relación no da para más- aconsejó el número siete

- Eso es cierto, no puedo seguir con ella, no la quiero como novia, busque o no busque a Emi, debo terminar con ella- dijo Mitsui

- ¿Busque o no busque?, ¡qué dices!, claro que debes buscarla, si la quieres debes hacerlo, no pierdas la oportunidad de estar con tu amor correspondido, ese no es privilegio de todos- dijo esto último llorando como bebé y recordando a Ayako.

- Que dices, ella no me ha dicho que le gusto, no creo que sea correspondido- murmuró Mitsui

- ¿No iba aceptar ser tu novia hace dos años?, eso debe ser porque le gustas- dijo Miyagi dándole codazos a su amigo de manera cómplice.

- Pero eso fue hace mucho tiempo- dijo cabizbajo

- Sí, pero quizás al verte de nuevo volvió a sentir cosas por ti

- No lo creo

- ¡Que terco eres!, vamos, búscala, nada pierdes, hay más posibilidades de que quiera ser tu novia a que no- dijo intentando animar a Mitsui

- Pero si salgo con ella, tendré que contarle, lo que le hice- dijo angustiado

- Bueno, eso es algo que debes hacer, si fuiste capaz de golpearla, aunque no la reconociste, debes ser capaz de decirle la verdad- dijo Miyagi con un tono reprochante por lo que le hizo a la chica

Mitsui comenzó a recordar como él junto a sus amigos rebeldes golpearon despiadadamente a esa linda chica, sentía como cada bofetada que le propinó a la chica calaba profundamente en él. Y comenzaba a imaginar la reacción de la chica que tanto quería al enterarse de quién era.

- ¡No, no puedo!- exclamó Mitsui aterrado al tan sólo imaginar que perdía de nuevo a Emi.

- Si, si puedes, debes ser honesto con ella, claro si de verdad la quieres- dijo el chico del pendiente cruzando sus brazos y cerrando sus ojos

- ¡Claro que la quiero!- exclamó Mitsui como si lo hubiesen ofendido

- Entonces díselo- reiteró Ryota

- No puedo- dijo rendido el chico de hermosos ojos azules que ahora tenían una expresión melancólica

- Haber, mira, puedes no decírselo de inmediato, sal con ella, dile que la quieres y proponle que sea tu novia, y cuando te sientas listo para contárselo, se lo dices y le explicas todo, creo que entenderá- dijo Miyagi intentando darle una solución a su atormentado compañero de equipo.

- Bueno, creo que haré eso, te agradezco tus consejos Miyagi, jamás pensé que serías tan buen consejero- dijo mirando a su interlocutor

- Pues no es nada- dijo Ryota sonriendo bobamente y rascando su cabeza como con vergüenza- Vaya resulté ser todo un doctor corazón, aunque cuando se trata de mí no puedo hacer nada- pensaba ahora el chico moreno mientras unas lágrimas se asomaban en sus ojos al recordar a la manager de Shohoku.

- ¿Te ocurre algo?- dijo Mitsui al ver el extraño comportamiento de su compañero

- No, para nada- dijo mientras soltaba una carcajada

- Vaya , ya es tarde, debo retirarme- dijo Mitsui despidiéndose de su amigo

- Yo también, nos vemos en el entrenamiento

- Si, hasta mañana- dijo Mitsui

- ¡Espera!- dijo Ryota deteniendo a el chico de ojos azules

- ¿Qué pasa?- dijo regresando

- Creo que has estado tan distraído que no te diste cuenta que el capitán Akagi dijo que mañana no habría entrenamiento- dijo Miyagi

- ¿Enserio?, ¿y por qué?- preguntó extrañado

- ¿Pues no recuerdas?, mañana se realizará una reunión de los profesores en el gimnasio, como llegan los resultados de los exámenes finales de toda la preparatoria van a retirarlos para hacer entrega a los alumnos en los días siguientes- explicó Miyagi

- Ah, es eso, bueno, entonces nos vemos pronto, y gracias de nuevo- dijo Mitsui

- De nada, hasta pronto- se despidieron y cada uno tomó su rumbo

Mitsui caminó pensativo durante todo el trayecto, las palabras de Miyagi le habían servido mucho para aclarar lo que sentía y quería, pero aún le aterraba la idea de que Emi lo odiara por lo que hizo, además él aun se reprochaba su acción durante sus tiempos de vándalo.

- Que cobarde fui, golpee a una chica indefensa que no podía defenderse, vaya, esos dos años sólo me han traído problemas en mi vida actual, primero, voy a causar problemas al equipo de básquet, lo que ha hecho que no todos mis compañeros de equipos me acepten del todo, aún en discusiones me reprochan lo que hice, luego al regresar, mi estado físico es pésimo, no soy capaz de resistir los 40 minutos del partido, y ahora me entero de que golpeé a la chica que más he querido en mi vida- reflexionaba mientras llegaba a su casa.

Al abrir la puerta, vio que no había luces encendidas, deduciendo que no había nadie, comió lo primero que encontró en el refrigerador, y se retiró a su habitación.

Luego de un día agotador, cayó rendido en su cama y con su mente más clara, quedó profundamente dormido.

Reservado para la muerte


Parece que no lo entiendes, ¿Qué demonios debo hacer para que me comprendas?, te lo he dicho en todos los tonos posibles, de todas las formas existentes pero no hay caso, simplemente no entiendes ¿Qué voy a hacer contigo?
Me miras como si fuera la cosa más atractiva y dulce del lugar, puede que algo de verdad haya en eso pero exageras. Si estás ante mi es por una razón y no es nada agradable para ti. Me observas esbozando una sonrisa, una dulce, infantil y llena de ingenuidad. Me subo a gatas a la cama donde yaces inmóvil y te dedico una mirada inquisitiva.
-¿no tienes miedo?- ¿Por qué habría de tenerlo?- soy la muerte, he venido a buscarte- ¿la muerte?, eres bastante linda para ser la muerte- ¿me imaginabas de otra forma?- puede ser- déjame adivinar, con una capa negra y una gran oz con la cual decapito a mis victimas- si, algo así- que infantil eres- ¿y qué esperabas? Tengo quince años- bien chico listo, te ha llegado la hora, vendrás conmigo- si… oye…- dime- mis papás… ¿estarán bien?, ellos saldrán a adelante…- lo observe fijamente- a todos les llegara la hora, tus padres sabrán comprenderlo, les costara pero lo harán- entiendo- sonrió- si dices que ellos estarán bien entonces… no tengo porque preocuparme-
Lo observe un poco confundida, rara vez me encontraba con almas tan ingenuas y puras como la de este chico. Me observo y luego cerró los ojos.
-¿Qué haces?- vas a llevarme- comencé a reírme hasta que unas lagrimas cayeron de mis mejillas- no te burles de mí, es la primera vez que muero…- por supuesto niño tonto- ¿entonces?- la muerte no solo arrebata también da- ¿Qué?- un día de estos ustedes terminaran matándome- pero eres la muerte- tonto, eres un niño- no entiendo- solo hazme una promesa y todo estará bien- ¿promesa?- si…-
Me incline susurrándole al oído y luego lo deje solo en la habitación de aquel hospital.
Nadie sabe cómo pero mi enfermedad simplemente desapareció. Tuve la dicha de estar con mis padres hasta los veinticuatro años, luego ellos murieron por la edad pero sé que están bien, esa linda chica se los llevo así como lo hará conmigo cuando nos volvamos a ver, porque tenemos una promesa.
cuando nos volvamos a ver… reserva tu primer besó para mi”

Llévame flores


Me alegra que no lo olvidaras. Eres siempre tan detallista y puntual, me gusta eso de ti ¿lo sabías? Claro que si… aun recuerdo cuando me lo preguntaste, al principio me dio risa pero al verte tan serio tuve que contener las ganas de esbozar una sonrisa.

¿Qué es lo que deseas… después…?- ¿puedo pedir lo que quiera?- claro- llévame flores-“

No sabes la alegría que me da que aun lo recuerdes, aunque también me da un poco de pena, tienes que hacer un viaje demasiado largo solo para eso… quizás lo mejor es que dejemos esto hasta aquí, no medí mis palabras en ese momento y ahora te he atado a mí, soy una mala persona, una pésima persona.

Te diviso a lo lejos, vienes con ese traje negro que tanto me encanta y que resalta lo pálido de tu piel, aguardo unos segundos bajo aquel árbol, mi corazón late con fuerza, hoy te lo diré, te detienes frente a mí con esa usual tristeza en tus ojos y dejas las flores a mis pies, sonrió para mí.

-ya no tienes que hacerlo Joshua, ya es suficiente- acaricio tu rostro y te sobresaltas al mismo tiempo que un escalofrió recorre tu cuerpo- ya es suficiente-

Por supuesto que es suficiente, ya han pasado cinco años desde mi muerte, ¿sabes cuál es mi deseo ahora, Joshua?... desearía, jamás haber dicho que me trajeras flores…

Te quedas unos minutos en silencio y te levantas con una traicionera lágrima que corre por tus mejillas.

-regresare mañana-

Perdida en Meyer


Me gusta el queso!

Ahora comprendía cómo Jacob se  sentía... Era humillante y doloroso. Traté de echar todo  pensamiento de mi mente y escuchar sólo al señor Barner. Miré hacia abajo y vi sus manos mientras  el tomaba notas detalladas de la clase. Empecé a imaginar sus manos acariciarme  y, susurrándome en el oído -Tú eres mi propia marca personal de heroína
Maldita sea! Lo siento, ¡Edward! Pensé. Negué con la cabeza, tratando de obtener el control de mi mente y mis pensamientos. Yo podría hacer esto. Yo era buena con mi mente. Había meditado muchas veces. Que  la eliminación de pensamientos era fácil .Sin embargo, no estaba en mi habitación bonita y tranquila. Yo estaba ansiosa,  nerviosa y sentada junto a un dios griego extremadamente sexy.
Excepto que él es virgen y yo corrompo su mente... Su puño se  arrugó a mi lado como si estuviera dispuesto a matarme en ese momento frente a toda la clase.  Yo estaba empezando a sentir como si  Jane usara su don en mi. Yo estaba, literalmente,  adolorida con mi cerebro. Mis pensamientos tenían el poder en estos momentos. Metí la cabeza en mis manos, a punto de llorar. Simplemente no era justo. Me gusta el queso, me gusta el queso, me gusta el queso... me dije  una y otra vez en mi cabeza para parar mis pensamientos. Pero era inútil, pronto comencé a imaginar la pradera en mi cabeza, tal y como
Bella lo había descrito. Sólo Edward  y yo. Yo estaba tumbada en la hierba y él estaba a mi lado, inclinándose sobre mí con la mano en mi cintura e inclinándose para darme un beso con ternura. Mirándome a
los ojos con amor y deseo y una expresión de adoración que ningún hombre había utilizado alguna vez en mí antes.
Miré a Edward ya no estaba mirándome furioso o incluso enojado. Él simplemente me  miró disgustado y condescendiente.
 ¡Oh,  mierda, es mi cerebro y yo puedo hacer lo que quiera con él! Pero me las arreglé para prestar mucha atención a la lección  igual. No me molesta. Tengo toda la noche para pensar, después de todo... Después me di cuenta de lo que pensé y me ruborice mire  a Edward.

 Edward Cullen, que me miró como si yo no fuera más que un insecto. Que sólo tenía que morir. Cuando la campana sonó, Edward se levantó de su silla y salió apresuradamente de la habitación. Él  se fue  con su altura, con sus  hombros anchos y su cintura delgada. Incluso a toda prisa, con calma  fue agraciado.
Miró hacia atrás en mi dirección desde la puerta, echándome una mirada  enojada. Lo tomé como una advertencia para mantener
la boca cerrada acerca de él. También decidí que podía ser bastante aterrador. 

Mike entró detrás de m  - ¿No eres Isabela Swan?-  Preguntó.
Él realmente tenía una cara de bebe. Claro, es medio lindo, yo creo que  hasta podía ver lo que Jessica le gustaba. Era sólo un contraste intolerable frente a la criatura de otro mundo con la cual  me había sentado. "Oh, sí-le dije-, pero me puedes llamar Bella".
 - ¿Bella? Genial . Soy Mike, - respondió.
 - Hola, encantada  de conocerte --  le contesté alegremente. Honestamente yo estaba simplemente feliz por una cara amable.

 -¿Quieres que te ayude  a encontrar tu próxima clase? -- Pregunto

- Claro, tengo  deporte ahora, creo - dije

- ¿En serio? ¡Yo también!  - Lo dijo como si fuera una coincidencia maravillosa, romántica. De repente me di cuenta de que podría haber sido un poco  o tal vez demasiado amiga de Mike ya. Especialmente
teniendo en cuenta sus tendencias cachorro conocido perro. Lo último que quería era el dando vueltas.

Charlamos en el camino al gimnasio. Él recordaba California. Echaba de menos el sol. Traté de ser simpática, pero odiaba el calor, por lo que prefería  el frío. Entramos en el gimnasio y me quedé esperando a que pregunte a su pregunta clásica. Él debería decir: "Así que, ¿verdad apuñalaste  a Edward Cullen con un lápiz o qué?" Yo
recordaba   es la línea claramente . Sin embargo, no lo hizo. Tal vez ya había cambiado mucho la historia sin darme cuenta

Conversación que renació en verso.


Creí por tan solo un simple segundo
.
que podríamos compartir un mismo mundo,
.
pero solo me hecho falta parpadear un par de veces,
.
para ver que nuestros caminos se han separado con creces,
.
no puedo ni llegar a tocar tu dulce brisa,
.
pues huyes de mi tentada por la prisa
.
te he buscado en todos los bares,
.
he bebido para recorrer miles de lugares
.
pero tan solo tengo de ti un simple recuerdo
.
que en el corazón, grabaste a fuego en un momento
.
puede que ni tan siquiera me conozcas,
.
pero giraré sobre ti como una peonza,
.
una peonza que de tu mano es esclava,
.
sufriré mientras tus uñas en mi cuello se clavan,
.
este es el llanto de un amor imposible
.
que en una noche mi corazón partiste.

Amigo

Así te llamo,
Aunque mi corazón
Clama por cambiar la denominación
Mas me domina la razón.

Mirada al suelo,
Suspiro apretado,
Lagrima contenida,
Amigo te llamo

Anhelos ocultos,
Juegos de niños,
Gemidos contenidos…
Historias de amigos.

Puede ser crimen
Sentir así un prohibido amor
Pero estar junto a ti
Aunque sea un dolor…

Es un privilegio que me gane
A pulso por soportar
La puñalada de tu vos
Llamándome solo así

Experimentando

Un rayo de sol
Una sombra que huye…
¡Ilusión del amor?



Oscuridad inmensa
Eterna y constante
¡Estrellas y esperanza!



Pétalos al viento
Lagrimas al suelo
¡ tú y quizás yo!

INVENTO (By Gandalf)

GandalfPoster.jpg (592×843)
Quizás fuese durante aquellas edades brumosas en que las tinieblas cubrían aún con su ominoso manto, cordilleras, páramos y conciencias todavía larvarias, cuando se fraguó el inquietante hecho que hoy narramos; y es que se extiende el convencimiento entre las autoridades en la materia de que probablemente no fuese el hombre quien protagonizara el fundamental descubrimiento de la rueda, sino que en realidad tamaño hallazgo fuera, en definitiva, prerrogativa de un diminuto insecto, a saber, el piojo, el cual, en el preciso instante de hallarse en trance de alimentarse sobre la cabeza en la que, a la sazón, habitara, pudiérase haber visto súbitamente en la incómoda tesitura de tener que aferrarse a ella con toda su diminuta fuerza, toda vez que la citada testa comenzase a rodar, desprendida del cuerpo que hasta entonces la sustentara, víctima de un brutal y efectivo cercenamiento. Según los entendidos, todo esto podría haber llevado al inteligente animalito a concluir que podía resultar más rápido desplazarse de esa guisa que de la que le es propia.
De todas formas, y tras luengas deliberaciones, resulta justo columbrar que la saltarina especie acabase desechando la idea de explotar el descubrimiento ya que ellos, en definitiva, poseían el utilísimo don de recorrer distancias igualmente largas mediante un sistema más divertido como era el de brincar, evitándose, dicho sea de paso, el siempre engorroso trámite de la producción, manufactura y posterior distribución.

/PASADO SIMPLE/

Un ferviente deseo mundanal 
el cálido cobre de mi piel 
susurros con sabor a miel 
y un columpio lejos del panal, 
Casi desnudo ante el gran ventanal 
con las esencias del otoño aquel 
exento de la sal del placer 
me deje zambullir en el mar, 
La frescura de un respiro mortal 
el poderoso fuego de la avidez 
el narcisismo ausente esta vez 
el excéntrico deseo de crecer 
y la sobria fatiga de lo banal. 

Ya Son 10.000!!!!!!!!!!

Lo que parecía impensado hace unas semanas... se ha conseguido... ya son 10.000 las visitas  y mas de 200 publicaciones... Muchas gracias a todos los que se sumaron a esta loca idea, muchas gracias  por sus lecturas, por sus publicaciones y por el cariño entregado en cada comentario.

Poema desilucionado


Los tiempos  han cambiado
Y lo que nos enseñaron
Como sueños, de niñas…
Nos son más que mentiras.

Porque nunca vendrá
Aquel príncipe azul
Porque él no amara
Tu entrega y virtud.

Y si queremos comprensión
Un juego hay que jugar
Un amo y no un amor…
De ti se ocupara.

A premios y castigos
La vida te tratara
A premios y castigos
La ilusión vivirás.

Al jugar juegos de grandes
Conoces la verdad
Los para siempre duran un tiempo
Y la felicidad un momento quizás.

Los que quieres se van
Y el camino sola continuaras.
Muchas aves a tus paso
Junto a tu volaran…

Soy golondrina errante
Que acompaña ahora tu vuelo
Por tres vidas y un secreto
He estado contigo

Quiero acompañarte siempre
Volar junto a ti…
Compartir tus angustias
Porque me veo igual a ti…

Y quizás en esta búsqueda,}
Tengamos feliz final…
Solo para luego
Volver a comenzar.

Perdona lo insulso de mis versos
Pero no podía dejar de pensar
En esa pena que te embarga
Y la que me tengo yo…

Que en secreto compartimos
Un rechazo sin igual
Que lastima y hiere
Abandona
Pero no se va…

martes, 29 de noviembre de 2011

Un Amor Pendiente 7


A pesar de todo este tiempo


A la mañana siguiente mientras desayunaban los hermanos Sendoh, el jugador estrella le preguntó a Emi:

- Oye, ¿y qué cosas tenías que hacer ayer hermanita?, nos fuimos juntos a clases, pero no te vi en el resto del día, acaso tuviste una cita con un novio- dijo Sendoh guiñándole el ojo haciendo que Emi se sonrojara.

- No que dices, sólo fui a ver a un amigo- dijo la chica de ojos color miel

- ¿No será el mismo muchacho que te llamó anoche?- dijo su madre que traía el café para servirle a sus hijos

- Vaya, así que te llamó un amiguito, o mejor dicho ¿un novio?- dijo con cara pícara Sendoh

- No es mi novio, además…. Él tiene novia- dijo Emi mirando hacia el suelo

- Vaya, que lástima, se nota que te gusta hermanita- dijo Sendoh

- Que no me gusta, él solo es un amigo- dijo molesta la chica

- Bueno, como tú digas- dijo Sendoh riendo por la actitud tan infantil de su hermana mayor.

- Jajaja, ya dejen de discutir como niños pequeños y váyanse al instituto, se les hace tarde- dijo la madre de los chicos mientras sonreía

- Si, es cierto ya debemos irnos- dijo Emi

Durante el trayecto a Ryonan, Emi iba muy silenciosa, algo muy extraño ya que solía hablar mucho con su hermano Sendoh, sus pensamientos ahora estaban con Mitsui, el hecho de haberlo visto con una chica, y la extraña llamada de la noche anterior la tenían sumergida en sus pensamientos.

- Si, ella es mi novia…pero tú eres… muy importante para mí- eran las palabras que retumbaban en la cabeza de Emi.

- Cielos no puedo sacarme a este chico de la cabeza, no entiendo, pero el hecho de saber que tiene novia me puso muy triste, y sus palabras mientras hablábamos por teléfono me han dejado muy confundida, creo que mi hermano tiene razón, creo que, a pesar de todo este tiempo…. Sigo enamorada de Hisashi- pensaba la chica cuando su hermano exclamaba:

- ¡Cuidado!

Fue sacada de sus pensamientos al sentir que su hermano la tiraba del brazo para evitar que un auto la atropellara.

- Que te ocurre Emi, acaso no te diste cuenta que el semáforo está en verde, estás muy distraída, debes tener más cuidado- regañó Sendoh

- Lo siento Akira, no volverá a pasar- dijo la chica de ojos color miel aún asustada por lo ocurrido

Pasaron los días y durante los entrenamientos todos notaron extraño a Mitsui, no mostraba el entusiasmo de siempre, todo el tiempo estaba distraído, y su desempeño era cada día peor.

- ¡Hey Mitsui, que estás haciendo, cada vez estás jugando peor!- exclamaba molesto Ryota durante un partido de práctica que se estaba llevando acabo

- ¡Qué dices!, yo no estoy jugando mal, sólo que no me advertiste que me lanzarías el balón- se excusaba Mitsui

- Eso espero, pero no debes estar distraído- respondió Miyagi

Pero a pesar de la llamada de atención de Ryota, Mitsui no reaccionó y continuaba igual. No podía quitarse de la cabeza a Emi, incluso, su relación con Akari se veía cada vez más deteriorada, si siempre fue un tanto monótona, ahora ya no daba para más, lo silencioso y evasivo que estaba Mitsui la enfadaba mucho ya que, siempre fue caprichosa y estaba acostumbrada a que Mitsui la complaciera en todo.

Un día luego de entrenamiento, Akari intentando arreglar las cosas, fue a buscar a Mitsui para dar un paseo.

- Dime que sí, ¡nos entretendremos mucho!- le decía su novia a un frío Mitsui

- Ya te dije que no tengo ganas, el entrenamiento estuvo muy duro y quiero ir a casa a descansar- respondió el chico de ojos azules mirando hacia el horizonte evitando la mirada de su novia.

- Hisashi, ¿no crees que estás siendo bastante descortés conmigo?- dijo la chica cruzando sus brazos

- No es eso, sólo estoy cansado- replicó

- No me des más escusas. ¡últimamente has cambiado mucho!, antes solíamos salir donde yo quisiera, ¡y ahora no ¡- protestó ya bastante enojada

- Ese es el problema, estás acostumbrada a que te diga si en todo, eres demasiado caprichosa, ahora no quiero estar contigo, ¡quiero estar solo!, ¡déjame en paz!- exclamó fuera de sí el número 14 de Shohoku

Estas palabras hirieron profundamente a la muchacha, provocando que comenzaran a correr espontáneas lágrimas en su mejilla

- Yo, sólo quería mejorar las cosas, pero, adiós- dijo la chica agachando su cabeza y volteándose para retirarse.

- ¡Akari!- exclamó Mitsui cuando vio a la chica que corriendo- ¡Espera!- agregó mientras salió corriendo tras ella

- Lo siento mucho, no quise ser grosero contigo- dijo el chico de ojos azules al alcanzarla

- No, tú no tienes la culpa, la culpa es mía, quizás si soy muy caprichosa y no dejo que tengas tus espacios, quizás, te estorbo mucho- dijo la chica mientras lloraba

- No digas eso, tu no me estorbas- dijo Mitsui mientras la abrazaba- mira para que veas que estoy arrepentido, acepto ir contigo de paseo- dijo el chico mientras acariciaba los cabellos oscuros de Akari

- Enserio- dijo la muchacha sonriendo, mientras dejaba los brazos cálidos de Mitsui para mirarlo a los ojos y se secaba sus lágrimas

- Por supuesto, ahora vamos- dijo el chico de ojos azules mientras le tomaba la mano a su novia para comenzar su paseo

- Vamos- dijo la chica un poco más calmada y sonriendo

La pareja caminó por un parque de la mano, se sentaron a tomar un helado, se veían muy felices, parecía que todo había vuelto a la normalidad, se abrazaban, reían, y besaban. Luego caminaron por el centro de la ciudad, de pronto Akari le dijo a Mitsui mientras observaba emocionada una vitrina:

- ¡Mira amor!, que oso de peluche tan tierno

- Si, está muy bonito, ¿lo quieres?- dijo Mitsui leyendo los pensamientos de la chica

- ¡Sí!- exclamó emocionada

- Entonces entremos a la tienda- dijo el chico de ojos azules

Entraron y comenzaron a buscar el oso que tanto le había gustado al Akari, buscaban y no lo encontraban

- Vaya que lástima, no lo veo por ninguna parte- dijo Mitsui

- Sí, que pena, aunque podríamos pedir el que está en vitrina- dijo la chica recuperando la esperanza de tener su oso

- Espera un momento, creo que no hemos visto en ese pasillo, ahora regreso- dijo el muchacho mientras se alejaba en búsqueda del ansiado osito de peluche

- Está bien, yo te esperaré aquí- dijo Akari mientras se entretenía mirando la variedad de objetos en venta

Mitsui se acercó al pasillo, comenzó a buscar el peluche, y de pronto lo encuentra sobre una repisa muy alta, a pesar de su estatura no era capaz de alcanzarlo, se estiró lo más que pudo hasta que lo alcanzó.

- Lo tengo- dijo sonriendo

Al intentar volver a su posición inicial, Mitsui, perdió el equilibrio cayendo al suelo.

- Se encuentra bien- dijo una voz femenina algo conocida para el chico

- Si estoy bien- dijo

Al voltearse, y descubrir quién era, ambos se sorprendieron, no esperaban encontrarse en aquel lugar.

- Hisashi- dijo Emi sonriendo

- Emi- dijo Mitsui sonriendo bobamente

Se quedaron viendo un buen momento, no se daban cuenta de cómo sonreían, ya que a pesar de lo sorpresivo del encuentro, ambos estaban muy felices de volver a verse. De pronto alguien interrumpe el momento tan sublime.

- Hisashi, ¿has encontrado el oso?- dijo Akari mientras se acercaba a el pasillo donde se encontraba su novio

- Eh, Akari, si lo he encontrado- dijo Mitsui volviendo a la tierra y completamente ruborizado al darse cuenta de su reacción al ver a Emi

- Vaya nos volvemos a ver- dijo Akari sonriéndole a la hermana mayor de Sendoh, que recién ahora volvía en sí.

- Eh sí, que sorpresa-dijo nerviosa la chica

- Bueno amor, ¿vamos?- dijo repentinamente Akari tomando del brazo a su novio al ver la extraña actitud de ambos

- Está bien, vamos, hasta pronto Emi- dijo Mitsui

- Hasta pronto, Hisashi- dijo la chica cabizbaja al ver alejarse a Mitsui de la mano de su novia

La pareja caminó durante largos minutos en silencio, de pronto Akari quiso romper el hielo.

- Amor, hoy me llevarás a casa, ¿verdad?

- Eh, lo siento, ya se me hace tarde, solo te dejaré en la estación- respondió Mitsui un tanto ausente

- Que te ocurre amor, de pronto te has puesto muy pensativo- dijo la chica mirándolo preocupada

- No es nada-dijo Mitsui

- No entiendo, hace poco estabas perfectamente, ¿qué te ocurre?

- No insistas, ya te dije que no pasa nada- respondió

- ¿Cómo que nada?, hace 20 minutos reías, me abrazabas y besabas y ¡ahora estás serio y frío!- exclamó escandalosamente

- ¡Ya te dije que nada!- exclamó el chico molesto y agotado de las interrogaciones de la chica.

- ¡Hisashi!, ¡no entiendo tu comportamiento, no quiero creer lo que estoy pensando pero estoy casi segura que el problema es tu amiga, esa tal Emi, tú estás enamorado de ella, no lo niegues!- exclamó soltando la mano del tirador de canastas de tres puntos

El chico se sorprendió al oír lo que decía su novia, no sabiendo que decir.

- No vez, tu silencio lo dice todo, pero sabes que, ¡no le dejaré el camino libre!- agregó la chica de ojos azules

- Akari…- dijo Mitsui mientras veía que se iba alejando su novia camino a la estación.

Amores ¿extraños?


Son una serie de historias autoconclusivas que relatan distintos escenarios pero con una misma temática, "amor entre hombres" (homosexualidad) siempre manteniendo el respeto. Sino eres capaz de entender que el amor también existe entre personas del mismo sexo entonces no leas esto, claramente NO ES PARA TI.


Capitulo 1: “Todo este tiempo…”

Un nuevo día comenzaba, termine de alistarme para ir a la escuela, desayune lo más rápido que pude y me fui a tomar el autobús. Hoy era un día especial, al menos para mí, porque por fin me declararía a la persona que amo (cabe decir secretamente) sé que no será sencillo pero tengo el apoyo de mi mejor amigo, ryu. Estoy un poco nervioso pero… sé que estás cosas no son fáciles y mi situación no ayuda en nada a mejorarla. Varias veces me he cuestionado si soy raro, ryu dice que no pero yo sé que los demás pensarían lo contrario y como no hacerlo, si soy un hombre y estoy enamorado de mi profesor de matemáticas.

¿Cómo comenzó todo? Pues bien, si tuviera que elegir una palabra diría… “casualidad”, lo explicare de la mejor manera que pueda, un día, por ahí a finales de abril, tuve que quedarme hasta muy tarde en la escuela, ryu debió irse antes para ayudar a su mamá y cuando al fin termine comenzó a llover de manera torrencial (y no exagero) me quede en la entrada esperando a que dejara de llover hasta que sucedió… nuestras miradas se cruzaron (quiero aclarar que hasta ese entonces jamás habíamos cruzado una palabra) en ese preciso instante pude sentir como mi corazón latía de una manera anormal y un nudo comenzaba a formarse en mi garganta. Mi nerviosismo solo creció cuando se ofreció a llevarme a casa en su auto. Acepte más que feliz y le fui dando las instrucciones de cómo llegar, durante el camino no sé cómo pero terminamos hablando sobre distintos temas y ninguno se relacionaba con la escuela ni con nuestras posiciones como maestro-alumno.

Esa fue mi primera noción de que era el amor, Sebastián es un maestro espectacular y este año lo asignaron como el profesor jefe de mi clase (¡no puedo estar más feliz!) pero este amor no es tan “color de rosa” como puedes creer, de hecho… Sebastián tiene novia, él mismo me lo dijo, por eso decidí decirle la verdad, si jamás seria mío, prefería mil veces decirle lo que siento a quedarme con estos sentimientos y está frustración por el resto de mi vida.

Me asegure de quedarme hasta tarde en la escuela y me dirigí a su oficina, tal como lo supuse, él ese encontraba revisando las pruebas de nuestro curso. Golpee un par de veces hasta que me indico que entrara. Me observo dedicándome una de sus maravillosas sonrisas.

-¿ocurre algo Caín?- yo… ¿podemos hablar?- por supuesto, siéntate, déjame terminar esto y te escucho-

Obedecí en silencio mientras lo observaba corregir las pruebas restantes, Sebastián es una persona bastante hermosa y no lo digo yo, sino todo el alumnado femenino que está tras de él.

Sonreí pensando en la sola idea de que ellas jamás estarán tan cercas de Sebastián como yo lo he estado este último año. Sentí un golpecito en mi frente que me trajo a la realidad.

-¿otra vez soñando despierto?- ¿Qué…?- parecías muy feliz- no es nada…- me sonroje desviando la vista- entonces Caín ¿Qué querías decirme?- bueno es que yo… no se por donde comenzar- ¿es algo complicado?- si- ¿muy grave?- depende de cómo se vea- ¿es algo que te hace sentir triste?- de cierta forma…- sabes que puedes decírmelo, eres un buen chico Caín- acaricio mi cabeza, revolviendo mis cabellos y me observo en señal de que continuara- veras… es que yo… Sebastián yo te…- el ruido de la puerta me hizo detenerme, una mujer de cabellos largos entro a la oficina, era muy bonita pero sus palabras me hicieron caer en cuenta de quién era- tardaste mucho cariño, íbamos a ir a comer- lo siento Camila tenía que terminar esto y- ¿Quién es ese niño?- uno de mis alumnos, se llama Caín- le dirigí una saludo con la mano, me sentí incapaz de pronunciar palabra alguna- ella es mi prometida Camila-

Me levanté de mi lugar sin siquiera escuchar a Sebastián, podía oír cómo me gritaba para que me detuviera pero no podía, mis pies se movían solos… estoy seguro que si me hubiera quedado unos segundos más Sebastián hubiera visto lo patético que soy… ya no era capaz de contener mis lagrimas. Me quede unos minutos en la entrada llorando, no sé cómo pero mis pies me llevaron hasta la casa de ryu. Cuando volví a tomar consciencia me encontraba en sus brazos llorando amargamente.

-¿te rechazo?- no… tiene una prometida, se llama Camila- ¿le dijiste que te gustaba?- no… ¿Cómo podría hacerlo?... sería muy incomodo para él…- Caín- soy un idiota, un tonto, un estúpido, ¿Por qué pensé que sería algo mutuo?- te entiendo, yo he pensado lo mismo muchas veces- deje de llorar debido a la impresión- ¿te gusta alguien ryu?- si pero no es mutuo- ¿se lo dijiste?- no, a esta persona le gusta alguien más, si dijera algo lo incomodaría mucho- pero tú estás sufriendo- ¿y qué?, yo haría cualquier cosa por él- ¿él? Es un hombre…- no es cualquier hombre, es un idiota que se enamoro de su profesor de matemáticas-

No podía creerlo, ¿acaso ryu se me estaba declarando?, él… se sentía atraído por mí pero yo… siempre le estoy hablando de Sebastián, siempre le he estado diciendo lo mucho que lo quiero… todo este tiempo, solo lo he lastimado, todo este tiempo solo le he causado dolor.

Lo aparte de mi lado y me fui del lugar rápidamente, soy un verdadero idiota, todo este tiempo he hecho sufrir a la persona que me quería, todo este tiempo… ¿Cómo no me di cuenta de que estaba sufriendo? Ryu…

Puedes llamarme cobarde pero la siguiente semana me dedique a evitar a ryu, no podía mirarlo a la cara después de todo el dolor que le he causado. Estoy tan arrepentido… soy un idiota…

El sábado me quede en la cama hasta el medio día, mi madre había salido y mi padre se encontraba en un viaje de negocios. No podía sentirme más solo y triste, siempre he estado con ryu… siempre he contado con que él permanecerá a mi lado para siempre…

El ruido del timbre me hace despertar, quizás sea alguien que me ayude a olvidar todo esto pero la realidad es otra.

-ryu…-

Solo dos opciones rondaron por mi cabeza pero aplique la segunda y cerré la puerta rápidamente pero ryu fue más rápido y entro sin problemas cerrando la puerta tras él. No quería verlo… no ahora que he comenzado a darme cuenta que no he hecho otra cosa más que pensar en él… las lagrimas comenzaron a salir sin que me diera cuenta y comencé a hablar, ¡al demonio con mi orgullo! Esto duele mucho más.

-eres muy cruel- Caín- todo este tiempo… ¡¿Por qué no dijiste nada?!- tú amas a Sebastián no a mí, quedarte junto a la persona que amas es uno de los privilegios de ser su amigo- ¿y qué hay de tu sufrimiento?- eso no importa, es algo que yo decidí- idiota…- solo venia a pedirte algo- ¿Qué… cosa?- si no me amas, por favor recházame correctamente, no quiero que comiences a evitarme- ryu…- por favor- yo… yo… ¡eres un idiota!- lo abrace llorando y ambos caímos al suelo, ryu amortiguo mi caída y yo quede sobre él llorando- todo este tiempo… ¡no he hecho otra cosa más que pensar en ti!- Caín…- ni siquiera me he acercado a Sebastián, siempre has sido tú…- ¿hablas en serio?- perdóname, te hice sufrir… pensé que si me alejaba… ya no sufrirías…- eres un idiota Caín- no lo soy…- pero eso te hace lindo- ryu…- a demás, no te amaría si no lo fueras- cállate- te amo- ya basta…-

Ese día compartimos nuestro primer besó fue algo torpe pero era muy especial, así es como debe ser, cuando estás con la persona que amas todo se vuelve algo especial. Ahora que estoy ryu no lo voy a dejar ir… quizás esto no dure para siempre y nos espera un camino difícil pero si estoy con ryu… puedo superar cualquier cosa.



Perdida en Meyer

EDWARD!
Él estaba aquí. Este era el lugar donde yo estaba destinada   estar y yo podía sentir directamente a mi corazón latiendo desbocado, y se extiéndase por todo mi cuerpo. Hice todos los deberes obligatorios. Fui a la oficina. La Sra. Cope estaba allí para observar y darme mis papeles. Su pelo rojo se balanceaba graciosamente mientras hablaba  apresuradamente. Me quedé mirando a mí alrededor con ojos de halcón tratando de atrapar una de las primeras imágenes de la escuela en la cual había deseado estudiar.

Me enviaron a la parte  final de la clase del  Sr. Mason. Bella se  incomodó de tanta atención. En cambio Puedo  asegurar que me gustó mucho,  inclusive me encantaba  este día. Aunque yo sabía lo que iba a
suceder. Todos los estudiantes boquiabiertos con expresiones, y mandíbula floja de la curiosidad, y haciéndome preguntas estúpidas  una y otra vez.

Después tuve Trigonometría, inglés y Español. Yo estaba  empezando a impacientarme, hasta que al fin conocí a ambas  chicas, Ángela y Jessica. Después de haber encontrado a mis dos amigas al instante me sentí más
cómoda y a gusto. Yo sabía que estaba a bien encontrar a  alguien con quien  pasar el rato.
Jessica tenía luces en su  cabello castaño, rizado y una  insulsa e insípida  expresión que constantemente me canse de responderle cada una de sus preguntas.


 Pero todo  fue  más difícil durante el almuerzo, sin embargo, no podía quitarme de la cabeza una cosa, Edward. Mi cabeza dio vuelta con impaciencia. Mis pensamientos no se  pudieron resolver. Allí  estaban, los vi sentados en el extremo opuesto de la cafetería. ¿Cómo me había perdido su entrada?, yo no lo sabía. Sin embargo, se sentaron, como cinco ángeles, entre el mar de los mortales. Yo quería esconderme  de su belleza, pero era como una luz de gloria, que brillaba fascinante para  mí. Uno en particular me llamó la atención. Ahora sé que tenía que preguntar, "¿Quiénes son?" Pero yo estaba tan perdida mirando
que no podía ayudarme a mí misma, gracias a  Edward. Él estaba allí. Su pelo de bronce ingeniosamente  en mal estado alrededor de su rostro pálido, perfecto. Sus pómulos altos fueron muy bien moldeados, y sus ojos oscuros y negros,  estaban aburridos y desinteresados en su entorno. Él olía a desprecio.

- Ese es el Cullen - dijo Jess cuando se dio cuenta de la dirección de mi mirada.
 Al igual que en el libro, Edward miró hacia arriba. Miró primero a Jessica, luego a mí, luego se retiró rápidamente. Yo sabía que iba a venir. Yo sabía que él acababa de ver a Bella como cualquier otro mortal no valía la pena. Sin embargo, aún me dolía  su mirada. Me dolió, porque yo lo amaba, durante tanto tiempo que me sentí  rechazada.
Jessica y Ángela empezaron a hablar de ellos. Sin embargo, yo no me atrevía a preguntar o animar la conversación. Todo lo que podía hacer era mirar  su perfección. Todo lo que podía pensar era en lo increíble que todos eran, y cómo no podía esperar a ser uno de ellos. Mi espíritu sólo se mantuvo fuerte a sabiendas de que, en la próxima clase  iba a venir. Traté de no pensar en nada, solo en mis amigos. Si yo me detenía a pensar en él, solo me darían  ganas de llorar. Una parte de mi estaba pensando queautomáticamente el  sabría que yo era diferente. Eso me encantó.

Ni siquiera él mismo sabía porque de muchas maneras, yo sabía  su verdad. Solo yo sabía en este lugar, cuál era su verdadero yo.


 Ángela me mostro  la Biología. Como era de esperar, dejó que me sentara en el fondo. Sólo había una mesa libre junto él. Pasé por el pasillo con mi permiso, al igual que Bella había hecho y espere  el momento en que Edward  se alterará gracias a mi esencia.
Debo haberme equivocado, porque estaba sentado, tranquilo y sereno en su asiento, sin prestar ninguna atención  o reparo en mí.
El Sr. Banner firmo mi hoja y me fui a sentar junto a él.
Todavía no estaba reaccionando  o reparando en  mí,  en lo absoluto.
¿Era mi olor fuerte? ¿No era yo hoy irresistible?

Por lo menos no puede escuchar mis pensamientos, me dije. Lo miré mientras miraba hacia abajo en su libro, ignorándome por completo. Esto  estaba pasando como tenía que ir. La frente arrugada por la frustración. Se suponía que debía estar tratando de no matarme ahora mismo. No que  quisiera   matarme, más bien fue un acontecimiento  óptimo, pero se supone que esto era lo que tenía que pasar, que demonios está pasando.
Él ni siquiera se  veía  incómodo. Se suponía que  debía repugnarle mi perfume, tenía que querer chuparme la sangre, y luego irse a pasar el rato.
Denali, pensé. ¡Estúpido vampiro! ¿Por qué no haces lo que supone que debes hacer?

Lo miré una vez más. Por último, vi algo parecido a él. Sin embargo, no parecía  que estaba tratando de matarme. Parecía completamente
asombrado.

Dios mío, pensé, puede leer mi mente, después de todo... Y luego  me miró como si realmente quería matarme. Y no en el buen sentido, tampoco. Pero no podía dejar de mirarlo sin tener en cuenta, por qué. No, es que Edward estaba divinamente hermoso. No se trataba sólo de que pareciera la estatua de un dios griego, sexy, extremadamente sexy diría yo. No sólo era vergonzoso, ycompletamente encantador  mirarlo cada segundo de cada día. No es sólo  lo que yo había estado tratando  de imaginarme en mi cabeza durante años, y había estado esperando ansiosamente para finalmente reunirme con él,  desde que camine por esa bendita puerta.
Es que él era cien veces mejor  de lo que la imaginación pudo crear, más bien mi imaginación lo hacía lucir patético, más bien mi imaginación era patética. Me quejaba siempre por la forma en que Bella, se había puesto en relación con Edward. Yo pensaba que era porque le faltaba la confianza. Que era simplemente muy humilde y consciente de su belleza.


 La verdad es que Edward era  brillante, el color del fuego en un mundo que estaba oscuro, pálido y húmedo. Era como verlo por primera vez. Cada vez que mis ojos no estaban con él, me sentía como si el mundo era un lugar mejor. Cada vez que lo miraba, mi entorno se convertía en
brillante y alegre de nuevo. Fue glorioso. Ahora entiende lo difícil que fue para Bella a dejarlo  de ir, y realmente pensar en otra cosa. No sé cómo lo hizo, porque era imposible de ignorar.

Incluso cuando él estaba mirándome con furia. Me di cuenta que él no tenía sed. Aunque tenía los ojos negros como el carbón, no me miraba como si yo fuera algo de comer. Él me miraba como si yo fuera la única persona que podría destruir todo lo que le importaba. Y en su   evaluación, tenía razón. Yo sabía todos sus secretos. Yo era  la que sabía lo que él, y el resto de los Cullenno querían  que nadie supiera. Yo era peligrosa, porque sabía lo que realmente eran.

A medida que estos pensamientos se agolparon  en mi mente, me acordé de que estaba demasiado a la  vista. Cada vez más agitada, como yo pensaba en las cosas que se suponía que no debía saber.
Sí, pensé, sé que estás sediento porque tú estás tratando de ayudar a Jasper con su autocontrol. Sus ojos se abrieron un poco y tuve una sensación breve, culpable de satisfacción. Bella siempre había estado tratando de averiguar los secretos de Edward, tratando de mantenerse al día con él, pero siempre se quedaba atrás. Yo no. Yo sabía todos sus secretos. Era él quien estaba en la oscuridad y en la  confusión. Ahora su expresión me estaba asustando, me estaba mirando raro y estaba torciendo su cuello. Melanie no te asustes todo está bien.
Yo no voy a decir a nadie lo que eres. Lo juro.  Volvió a poner sus ojos lejos de mí con disgusto.  Esto era vergonzoso para mí, traté de escuchar la intervención del profesor. Fue una tarea inútil. Como se podía prestar atención, con un furioso y enojado Edward a mi lado. ¡DIOS! se veía irresistible. 
Me imaginé saliendo al pasillo con él,  mientras él me metía en el cuarto de las escobas, y me ponía contra la pared, con los brazos fríos y, fuertes empujando mis hombros hacia atrás, mientas me besaba ferozmente.

- ¡Uy!, lo siento Edward, pensé. - Yo no podía creer que acababa  de  tener una loca fantasía  como esa, al lado del mismito Edward, mientras él podía leer mi mente, recuerdo como odiaba a Jessica por eso, y creo que ahora me estaba odiando a mí. Creo que me asusta como me está mirando, como si en cualquier momento quisiera arrancarme la cabeza ¿Cómo pude ser tan estúpida? Yo no soy Bella, no pensamos igual o sea, no tenemos el mismo don.