domingo, 29 de enero de 2012
La Kajira
Nada más importa
sábado, 28 de enero de 2012
No avisa
El chico de oro.

No necesito salir de esta mediocridad en que me encuentro inmerso, estoy bien siendo mediocre, no soy el mejor en nada, tampoco el peor, me esfuerzo en superarme, si, cada día, pero ya no como antes, mis anhelos de superación son diferentes ahora. En otro tiempo, hubiera enfocado mi esfuerzo en una superación a nivel profesional, lo hice, fue reconocido mi esfuerzo, si, con felicitaciones, palmaditas en la espalda... Nada.
También, en algún otro momento de mi vida quise destacar como artista, aprendiendo, perfeccionando... quedé desencantado, descubrí, para mi pesar, que el arte es una industria más, que el arte es marketing, estudios de mercado, inversión, el arte es un producto para vender; esto me dolió... mucho.
Reflexioné. Todo es negocio, claro, pero... ¿Que pasa con los bohemios?, los que hacen arte por que lo necesitan, lo necesita su espíritu, no su estomago, lo hacen por placer, el placer de hacerlo y que los demás lo disfruten, sin cobrar, sin pagar, sin que sea lo mejor ni lo peor, simplemente transmitir un sentimiento agradable, sea el que sea, ¡hacer sentir en definitiva!... Esto produce placer, lo aseguro, soy un mediocre pero, en la mediocridad floto como un pez en el agua. Aquí estoy y aquí estaré. ¡Soy Mandragás!
MALDITA TOS (BY Gandalf)
Hallábase inclinado sobre el lavabo, cuando lo acometió un ataque de tos incontrolada. Tras un buen rato entre convulsiones y atragantamientos, acabó arrojando por la boca una masa informe que empezaba a moverse como si tuviese vida propia ante sus ojos exorbitados. No lo dudó un instante: corrió al balcón y se lanzó al vacío.
viernes, 27 de enero de 2012
La Kajira
3. El amo- Saludo mi General Rojo y dichosa de verlo por aquí - fue la respuesta de la dama mientras que con una sonrisa zalamera, le mostró a las dos mujeres que estaban de rodillas a sus pies y dedicándoles una última mirada de desprecio, procedió a dar sus quejas sobre la Kajira.
La reacción del amo fue severa, le ordeno seguirlo de rodillas y la encerró en el barco, pero esta vez en un camarote en solitario.
Mientras bebía, pensaba. Solo en una mesa con una jarra de “Pagar Sa-Tarna”, que significa el “placer de la vida”. Para muchos es un licor destilado, similar al vodka de la Tierra. Se dedicó a recordar a sus Kajiras mientras vaciaba una copa tras otra. Dos de ellas, él mismo las había vendido, eran excelentes mujeres, hermosas como diosas, pero su coste (precio) era aún mejor; hubo una tercera que recordaba con especial amargura, la había traído relativamente joven y la había criado como una pequeña reina, pretendía venderla a un gran precio, sin embargo, en uno de sus muchos viajes los vientos lo trajeron antes de lo previsto al hogar y encontró a su Kajira en pleno acto con un guerrero, lo que le molesto no fue la falta de respeto, o las habladurías que eso generaría, sino que no había manera de recuperar la inversión, la mujer estaba desflorada y eso ya no tenía remedio. Muerto de rabia reclamo su derecho y ejerció su cargo, al infeliz lo decapitaron, así manda la ley, no se puede hacer uso de una Kajira blanca con amo, sin pagarle a este su precio, y a la Kajira la entregó por algunos tragos a la taberna, haciéndola Kajira roja, la que se encarga de las labores sexuales, y pública a la vez. Siempre lamentaba lo mucho que había perdido en ella, al menos pude recuperar lo de los trajes, se decía.
Lleno una vez más la copa y bebió por Valkyria, su Kajira más fiel, la joven lo acompaño mucho tiempo hasta que la fiebre acabo con ella, a él lo salvo la mezcla de sangre que corría por sus venas, ser mitad elfo tenía grandes ventajas, evitar la enfermedad y la muerte entre ellas, y poder pasar largos períodos de tiempo sin comer. Sonrió nuevamente al recordar a su pequeña preferida y acabo la botella.
Y sacó otra y otra, de pronto una mujer se le acercó y le susurró al oído que le permitiera curar a las rodillas de la chica, esto lo enfureció, se levantó bebido y entro en la habitación, en un brusco movimiento la tomó de los cabellos levantándola.
- Esta bestia ya pierde valor - dijo
Todos lo miraban en silencio, sus hombres y las kajiras que servían en el barco.
- Muestra las piernas una de las rodillas se veía realmente fea, su piel estaba rota y manchada de sangre - Ya no sirve - exclamó, y la arrojo.
Un hermano de armas, el amo de Akilabell había llegado, recogió a la Kajira del suelo y puso una daga en su cuello
- Si ya no quieres la bestia, terminemos con ella
- Que así sea - dijo Sir Aragón y bebió de una botella
Hamma en vano intento razonar con él, todo era inútil, se había convencido de que ella ya no serviría y quería ahorrarse las molestias de tener que educarla. Hamma finalmente rendido, le dijo:
– ¿Sabes? Esta me gusta, ¿Cuánto pides por ella?
La muchacha se estremeció, el pidió siete piezas de bosk (carne de un animal similar a la de ternera), aunque Hamma considero que el precio era excesivo, accedió y le dijo a Akilabell que le pusiera su cadena. Mientras la Kajira lo hacía, su hermana menor lloraba silenciosamente.
- ¿Ves? - decía mientras seguía bebiendo - La desagraciada no suplicó. No sirve para Kajira - y continuaba bebiendo.
En su casa, Hamma ordeno a Akilabell curar a la chica y esperar con ella la llegada del nuevo día, estaba convencido de que su hermano volvería a buscarla.
Sin embargo, conocía bien a su hermano, sus Kajiras duraban vírgenes porque prefería usar otras y pagar, antes que perder una inversión, se negaba a establecer lazos afectivos con ellas, en general era cariñoso y complaciente, pero a sus faltas se volvía muy severo, sobre todo si la Kajira no era rápida en obedecer, pero esta pobre bestia en particular, ni siquiera comprendía bien el idioma.
De Sir Aragón se podría decir que era un hombre solitario, disfrutaba tanto la cacería y el poder que solo vivía para ascender y mejorar su posición, pero principalmente adoraba el reconocimiento que su presencia generaba, una Kajira perfecta era lo que le faltaba, una joya envidiada por todos. Una Kajira que se empeñaba en buscar pero una talla que hasta ahora ninguna había podido dar.
El abuelo Martin y su nieto - reeditado
─¡Mira, Pablo! !Mira!─anunció el abuelo Martin, dejando caer en el suelo dos conejos atados de un palo─ Tienen buena pinta, ¿no te parece?
Pablo los miró con indiferencia. Les dio unas pataditas como queriendo comprobar su autenticidad y siguió sacudiendo el yo-yo. El abuelo Martin cogió otro taburete, descargó la mochila y la escopeta que llevaba en la espalda y se sentó a su lado.
─¿Qué ocurre? ─preguntó con impaciencia. Pablo seguía sacudiendo el yo-yo, haciendo caso omiso a la atención del abuelo─ ¡Pablo, estáte quieto! Por favor te lo pido...─En seguida se detuvo. Con la boca apretada en un gesto de disgusto, sin dejar de agarrar el yo-yo, entrecruzó los brazos y fijó la mirada al techo.
─Ahora dime, ¿qué te pasa? ─insistió el abuelo.
─Me aburro...─murmuró Pablo.
─¿Has jugado con las gallinas?
─Ya no me quieren. Se me escapan.
─Vaya por Dios. ¿Y con “Clavo”? ─así llamaban a su perro─ Últimamente ya no juegas con él. Seguro que esta triste.
─No es verdad ─dijo Pablo─, no está triste.
─¿Has jugado con él entonces?
─No, no quiere. Esta muy débil, lo veo muy débil abuelo. ¿Come bien? ¿Le das de comer abuelo?
Hubo un breve silencio.
─¿Sabes qué? ─Pablo negó con la cabeza─Le daremos uno de los conejos a Clavo. Le prepararé un buen estofado, ya verás que contento se pondrá. ¿Qué te parece?
Pablo se levantó bruscamente.
─¡Este! ¡Este! ¡Abuelo! ─aulló Pablo, señalando a uno de los conejos─ Este es el más grande. Clavo necesita comer mucho.
─¿El de la mancha gris?
Pablo asintió enérgicamente.
─Pues no se hable más. En cuanto tenga listo el estofado, lo pondremos en un recipiente y se lo llevaremos.
─ ¿Tardarás mucho abuelo? ─preguntó Pablo, rascándose el pelo─ Eres muy lento para hacer la comida. A veces yo paso hambre, Clavo lleva más tiempo pasando hambre. ¿Se morirá si tardas mucho?
El abuelo Martin se echó a reír. Rara vez se veía al abuelo sonreír. Era un hombe duro, pero en el fondo era como cualquier humano, con sus más y sus menos.
─Procuraré ir más rápido Pablo, pero el estofado necesita tiempo ─el abuelo se puso la mano en la espalda, y soltando un suspiro que casi era un lamento, se irguió por completo─ También debo preocuparme de que este rico, así que no me metas tanta prisa, Pablo.
─Una vez no estaba rico ─dijo Pablo─. Había un bicho en mi sopa. ¿Te acuerdas abuelo? Ese día te salió muy mal.
─Claro que me acuerdo, pero eso no fue por mi culpa. ¿Tu crees que lo hice apropósito?
Pablo negó con la cabeza.
─Vamos adentro, así me ayudas a cortar los tomates.
─¡No! ─replicó Pablo─ Quiero ir al río a ver los peces. ¿Puedo ir verdad?
─Luego te quejarás.
─Juro por Dios que no me quejaré ─dijo Pablo poniendo manos de ángel.
─Por Dios no se jura Pablo. ¿Dónde has oído eso?
─En el colegio. Miguel lo dice siempre.
─No sé si este Miguel es buena influencia para ti. Tendré que ir a hablar con sus padres.
Pablo ya no prestaba atención al abuelo. Una mosca revoloteaba por el aire y esa era toda la preocupación que tenía Pablo en ese instante. Intentaba atraparla con las manos pero siempre se le escapaba. Después de varios intentos más, paró. Y de una forma casi masoquista, se desplomó cayendo de rodillas en el suelo de piedra, lleno de gravilla.
─¿Ya te has vuelto a deprimir? ─dijo el abuelo, con tono burlón.
─¿Porqué no vivimos en el pueblo abuelo? ─interrumpió Pablo, sentándose de nuevo en el taburete y poniéndose las manos de anteojera─ Mis amigos viven en el pueblo. Cuando terminan las clases algunos van a jugar al parque. ¿Porqué no puedo ir yo también?
─Ya hemos hablado de eso, Pablo. Sabes muy bien que si pierdes el autobús luego no puedo ir a buscarte a la estación. Soy demasiado viejo para ir andando hasta el pueblo. Pablo, de veras lo siento.
─¿Compramos una moto? ─dijo Pablo entusiasmado─ A Miguel vienen a recogerle en moto. Dice que ir con moto es genial ─se guardó el yo-yo en el bolsillo de la chaqueta.
Con cierta dificultad el abuelo Martin recogió el equipo, cogió el palo de caza, y yendo hacia a la puerta dijo:
─Tu abuelo trabaja muy duro todo el día para que tengamos algo con que llenar el plato, ¿cómo quieres que compremos una moto? Venga, entremos en casa.
Y desapareció tras la puerta.
Pablo quedó mirándola, la puerta Nunca se había sentido tan solo.
jueves, 26 de enero de 2012
La gota que no colmó el vaso pero acabó en mi boca.
(Decidí incluir un personaje de otro relato, el regalo de navidad de Cuiri, recorde que Black quería volver a ver y aqui esta, espero ayuda para seguir pero pienso que es hora de que pase algo con los personajes ademas de estar llorando, estos son los vampiros mas deprimentes que he visto :-P así que invoco sangre nueva por favor)Perdida en Meyer
Después de un largo día en la playa, decidí que después de acearme, bajaría y le pediría permiso a Charlie para ir a comprar el vestido para el baile.
-"¿Papá?" Le pregunté que por la noche.
-"Sí, cariño" Charlie preguntó.
-"mañana voy con las chicas a port ángeles a comprar trajes para el baile; ¿tienes algo que podría utilizar para protegerme de asaltantes y ese tipo de cosas? "
Charlie saltó en su asiento.
-"Por qué te asaltarían", preguntó en estado de shock y preocupado.
-"No es que yo espero ser atacada, es sólo una precaución. Tu sabes por si algún peligro a algo", le dije.
Yo estaba disimulado con la paranoia a las grandes ciudades. Port Ángeles en realidad no cuenta como una ciudad grande, pero era más grande que Tennesi por lo menos. Pero Para Charlie aun cuenta como algo grande
Charlie parecía reflexionar sobre el tema.
-"No creo que debas ir...", dijo después de un momento.
"Papá, voy con dos amigas. Debería estar perfectamente segura. Yo sólo quería ser adicional por si veo la necesidad de protegerme.
-"Bueno, tengo un montón de espray de pimienta", respondió.
-"Papá, si me meto en problemas y tienen que proteger a dos chicas adolescentes entonces puede necesitar un poco más que espray de pimienta, "le di a entender. Charlie asintió con la cabeza por un momento. Esto parecía molestarle. Me examinado por un momento.
- " estas cambiada bella, ya ni siquiera eres torpe," dijo de pronto. ¿Esto lo hacía triste? ¿Que yo no era torpe como él? No sabía a dónde iba con esto.
Negué con la cabeza para indicar que, no, no era torpe.
Él pensó por un minuto más. Se mordió en el interior de su labio.
"sabes que a veces ya no pareces una adolecente para mí", dijo.
Asentí con la cabeza otra vez.
Finalmente pareció decidirse.
-"Está bien, creo que tengo algo que te pueda servir."
Charlie me miraba de manera extraña. Yo no estaba segura exactamente lo que era que estaba buscando.
Caminó hasta un gabinete que estaba posado junto a una pared del fondo y sacó algo negro y brillante de él. Me lo entregó a mi cuidado. Sus ojos estaban llenos de pensamientos pesados.
- "Sabes, papá, la mayoría de padres no quisieran dar algo como esto a su hija adolescente," dije.
Él asintió con la cabeza pero no hizo ningún movimiento para tomar de nuevo el paquete que me había entregado hace unos minutos.
A la noche siguiente nos dirigimos a Port Ángeles Todavía estaba deprimida en el fondo. Había pasado tanto tiempo desde que había visto Edward y la gente estaba empezando a notar realmente mi estado de ánimo. Todo se sentía tan mal con él lejos. Era como si todo fue un gran agujero, negro.
Llegamos a la tienda de vestidos y Lauren y Jess se volvieron locas tratando de encontrar vestidos para el baile.
-Sí, Jess, te vez bien ", le dije una y otra vez.
-"Laurent", le susurré
.
-"¿Qué?", Preguntó ella con dureza.
-"¿Hay otras tiendas de ropa por aquí?" Le pregunté.
"Sí, hay una pequeña boutique en la calle principal, pero son muy costosos. Respondió Laura.
-Ah-le respondí. Esta tienda no tenía nada que me agradara La mayoría de los vestidos eran pasteles horribles con piezas llamativas de diamantes de imitación. Se sentaban y horriblemente y se veían baratos. Al final del día, hubo un par de vestidos que se veían bastante decentes
para Jess y Lauren. Jessica terminó a cabo la elección de un vestido rosa pálido con un profundo escote en V, mientras que Lauren eligió un color azul pálido con cruce de líneas hacia abajo de los hombros que se reunían en su cuello.
-"Ustedes se ven muy bien," dije.
-"¿Y tú?", Preguntó Jess. "no has cogido nada."
-"Yo voy a ir a buscar en esta otra tienda que Lauren había mencionado. Nos encontraremos en el restaurante
-"" Claro ", respondió Jess antes de ir a pagar por su vestido.
Anduve por el bulevar hacia la otra tienda que Lauren había mencionado.
Cuando entré, supe que tendría que pagarle a Bella más dinero de lo que tenía pensado. La boutique, Belle Nuit, había toda gama de vestidos de noche en colores llamativos, tejidos y diseños. Pero también eran muy caros.
Finalmente he decidido por un vestido amarillo canario de gasa sin tirantes. La tela se aferró libremente por mi cuerpo desde el busto. Era un vestido muy sencillo. Yo nunca había visto nada tan hermoso en mi vida.
Después me dirigí hacia el mostrador y page por él. No me importaba el precio. Era hermoso. Se adaptaba perfectamente a mi piel pálida con algo de bronceado y pelo castaño. Salí de la tienda y rápidamente y me dirigió directamente al restaurante. Estaba segura de caminar por las principales carreteras y calles bien iluminadas. A veces, sin embargo, el mundo tiene otras ideas. Lo hice al restaurante en una sola pieza, pensando que había evitado el peligro y con éxito a mi viaje de compras.
-"¿Dónde está Jess?", Le pregunté a Laurent mientras me sentaba en la mesa y lance mi vestido sobre la silla.
Laurent me miró extrañamente.
"Ella no quería empezar sin ti por lo que fue a buscarte ", respondió ella.
Mi boca se avía abierta. Me levanté de inmediato y salí corriendo del restaurante. Sabía que exactamente qué clase de escoria esta noche había suelto. Miré hacia abajo en el paseo iluminado y no podía ver a Jess en cualquier lugar. Volví corriendo a la tienda que me había comprado mi vestido. La mujer detrás del mostrador, dijo que nadie había sido para ver por mí. Volví a entrar en la calle, desesperada por encontrar Jess. El sol se había puesto y estaba en todas partes oscuro. Me precipité en un callejón sucio habían latas de basura, y las paredes de ladrillos traseras de cada tienda
Yo no tenía necesidad de caminar a una zona industrial. Apenas podía ver la carretera principal desde donde yo estaba. Aproximadamente un centenar de metros de distancia estaba Jess, rodeada de un grupo de hombres. Uno de ellos llevaba el brazo en un control salvaje a la espalda.
Corrí hacia ellos rápidamente, y yo estaba inmensamente agradecida de que yo era una gran corredora.
Me di cuenta de inmediato a pesar de la cubierta de oscuridad de la noche. Estaban de pie en un grupo de risas y silbidos entre sí. Jessica estaba sollozando histéricamente y tirando en contra de su captor. Sus acciones estaban a medias, parecía saber que sus intentos serían inútiles. Dos de ellos se acercaban a ella mientras se burlaban y se reian entre dientes. A pesar de la oscura noche, pude ver claramente el terror en la cara de Jess mientras susurraba, "¡No!" y negó con la cabeza hacia mí. Podía ver sus ojos me piden a gritos que me diera la vuelta y correriera, o salvarla. Mi elección fue hecha antes de que yo siquiera la hubiera visto. Nadie vendría a salvarla, si yo no lo hacía. Yo sabía que tenía que arriesgarme no iba a dejar que nadie pagara por no ser Bella.
Yo ni siquiera quería salir. Después de todo, yo tenía un trabajo que hacer. Era demasiado tarde para encontrar a alguien que se preocupara lo suficiente para hacer frente a cuatro borrachos, violentos en nombre de una chica de diecisiete años de edad.
-"Bueno, "celebró el que tenia a Jessica del brazo, "parece que tenemos otra que viene a unirse a nuestra pequeña fiesta."
Mis ojos observaban todo nuestro entorno. No podía pedir ayuda. A nadie nos escucharía a nosotras desde aquí. Hay pocas posibilidades de cualquier persona pasara por aquí y nos ayudara.estabamos tan aislados del público en general. Miré a los cuatro hombres apestaban a alcohol. Sólo uno de ellos parecía realmente cómodo. El que tenía a Jess. Él había hecho este tipo de cosas antes, me di cuenta. Los demás todos parecían estar buscando su guía. Un par de ellos estaban comenzando a mirar un poco nerviosos. Me pregunté en qué medida estaban realmente dispuestos a tomar esto. Rápidamente me metió la mano en mi mochila y saqué mi arma, apuntando hacia el más cercano a mí como Charlie había instruido. Seguí mi otra mano en el bolso. Yo no quería que piensen que el arma era todo lo que tenía.
"Que se vayan", les dije con firmeza. Mis ojos miraban puñales el hombre que tenia a Jess. Aunque mi pistola no era de verdad, él era mi principal objetivo. Era él un vicioso.
Destino de Sangre
-eres realmente molesto, humano-la mirada fría de Morten lo seguía apuñalando y Aarón sentía un pequeño punzón en su pecho-parece que te duele algo.
-eso no me detendrá Morten, no voy a retroceder-la mirada determinada de Aarón era firme estaba decidida a vencer a Morten-Karen lo haré por ti- pensó el muchacho cerrando los ojos.
-muere humano-Morten se lanza contra Aarón y Aarón se lanza contra Morten, el momento que chocan sus espadas un cuervo alza vuelo hacia la luna rojiza.
Ambos se atacaban sin dudar, ambos se atacaban a matar, Morten golpeaba directo hacia Aarón y Aarón encontraba la manera de cubrirse de sus ataques, el sonido del choque de ambas armas resonaba en el bosque gris, en un momento rápido Morten agarra del cuello a Aarón y lo avienta hacia un árbol, y lo golpea de una manera brutal, el se queda en el suelo unos segundos.
-como cualquier humano, débil sin fuerza, muere sin resistirte-Morten lo iba a matar y en un movimiento rápido Aarón lo esquiva y con su puño golpea a Morten y el se cubre y lo hace retroceder.
-no me rendiré aun Morten, jamás lo haré maldito demonio-dijo Aarón con sangre en la boca y con una sonrisa.
-eres realmente molesto- dijo Morten algo enojado por el golpe que le había dado, su brazo
estaba algo herido.
La lucha seguía, no solo usaban sus armas si no también sus puños, chocaban agresivamente,
Morten logro golpear de nuevo Aarón haciéndolo retroceder y caer arrodillado-eres realmente
insistente-dijo jadeando.
-igual tu-dijo Aarón igualmente jadeando y cansado, se levanto y en un momento rápido logro
golpear a Morten en su rostro haciéndolo sangra, Morten retrocedió adolorido tocándose el
rostro y Aarón con una sonrisa burlona.
-lograste hacerme sangrar, maldito seas…. ¡humano!-Morten grito y una brisa fuerte lo hizo
retroceder a Aarón y su aura color carmesí se expandía mas, empezó a aparecer sangre en el pasto
del bosque gris y la luna se volvió negra y el cielo se volvió sangre.
-¿Qué sucede?-Aarón retrocedía, estaba sorprendido con todo lo que él podía hacer.
La brisa era salvaje y los relámpagos empezaron a aparecer salvajemente destruyendo los arboles
y venían cuervos al lado del Morten. Aarón retrocedía tenía miedo pero no iba a escapar.
-crees que retrocederé con eso-Aarón trato de ponerse firme pero cuando vio los ojos de Morten
sintió como lo golpearan, sus ojos eran de color rojo sangre no eran como los de antes eran peores
eran los ojos de un demonio decidido a matar.
-este es mi aura, imagínate cuando tenga la otra parte que tienes tu-dijo con una sonrisa macabra
los relámpagos caían mas seguidos y la tierra empezaba a temblar en un momento rápido Morten
golpea a Aarón y lo manda a volar y lo lastima gravemente, lo agarra del cuello mientras que
desde la frente de Aarón caía sangre y el reía macabramente- te dije que eres solo un simple
humano, no vales nada eres débil e inútil si no te mato yo te matara otro demonio-levanto su
espada y estaba a punto de clavarle la espada.
-sigue luchando Aarón no te rindas- en ese momento Aarón levanto su espada
-púdrete maldito no me voy a rendir –Aarón trataba de liberarse de Morten y lentamente su aura
aparecía como fuego en todo su cuerpo, el mismo aura que tiene Morten apareció en Aarón como
fuego, la espada de Aarón se prendió también como fuego.
-¿Qué?-dijo Morten soltándolo rápido, sintió como si se quemara, en un movimiento rápido Aarón
ataca a Morten con su espada y lo hiere haciéndolo sangrar-no puede ser…-Morten se quedo
quieto tocándose el pecho-un humano pudo herir a un demonio-dijo vacilando, la mirada de
Aarón era firme mientras se enderezaba, Morten sonrió locamente y macabramente-quieres mi
aura no.
-sí.
- te ayudare con todo eso de la orden, eres interesante humano no solo soy yo lo raro dentro de ti,
tú también eres raro, pero recuerda humano si te descuidas te matare.
Lentamente Morten desaparecía y el empezaba a despertar, había logrado controlar su aura.