Willow Deep era un pequeño pueblo situado a lo alto de la montaña de Vorgah, de unos 1200 habitantes. La mayoría había emigrado a la ciudad y la poca gente que restaba en el pueblo eran pobres campesinos que trabajaban de sol a sol para mantener a sus familia a flote, o eso intentaban. Las únicas familias que no trabajan eran las nuestras, los Berdiñón, los Veryn y la mía, los Montepino. Al ser marqueses la gente no entablaba amistad con nosotros, por lo que nuestros padres no tenían conciencia de la inflamable noticia.
Y bien, era sábado y como todos los sábados nos reuníamos en la casa de campo de Will Veryn para ir a cazar…