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domingo, 11 de diciembre de 2011

Perdida en Meyer

Mmmmm CHOCOLATE
 Yo no quería irme a casa. No quería eso. Sin embargo,
no podía pensar con claridad, mientras que estaba completamente bajo su hechizo. Yo quería obedecer, sin embargo,  no sabía cómo llegar a casa.
Pero no puedo, pensé atontada  tratando de resurgir del deseo que nubla mi mente. Él se alejó de inmediato y se alejó como si fuera demasiado horrible de ver. La acción fue como una bofetada en la cara.
 - Vete, Bella, o quien quiera que seas, no me hagas matarte para proteger a mi familia   -  dijo.
 Abrió la puerta, y como una brisa se había ido. No vi exactamente dónde se fue. Él se movió tan rápido.  Mis ojos  se llenaron de lágrimas que corrían libremente por mis mejillas.
No me podía imaginar lo que debía hacer. En caso de que volar de regreso a Phoenix y tratar de una vez más a pasar por la puerta. ¿O me quedo aquí y morir? ¿Qué pasa si se recibe a través de la puerta? ¿Qué tipo de vida había estado viviendo? ¿Podría volver a saberlo?
¿Que había dejado atrás? ¿Era yo una persona que podría vivir un vacío, sin sentido la vida en lugar de apostar mi existencia por la esperanza de algo mejor?
Miré hacia el bosque sombrío, preguntándome hasta dónde había corrido. El follaje drapeado y almizclado, arbolado horizonte se alzaba delante de mí inquietante.  Bella había amado Edward. Por él,  había arriesgado todo, y casi muerto tantas veces. Tal vez  esa era la diferencia entre ella y yo. Podría sacrificar su vida  por la de Edward.  Yo no sacrificaría un bloque de chocolate por Mathew. A pesar de que podría haber sacrificado  a Mathew por  un bloque de chocolate.
Hmmm, chocolate...
 Yo no podía creer que estaba pensando sobre el chocolate en un momento como este. Yo no estaba hecha  para ser ella. Si pude ser desviada por  un trozo  de chocolate entonces yo no era lo suficientemente profunda para contener todo de su amor. Tratar de ganar lo que era inútil. Edward estaba en lo cierto. Necesitaba encontrar un camino a casa.
Bella podía luchar por el amor. Esa lucha  no era para mí. Sin embargo, la idea de volver a casa con mi vida mundana, sin pasión congeló mis pensamientos y los reemplazó con temor.
¿Fue diferente a mí Bella porque le gustaba más, o porque nunca se dio por vencida? ¿O era las dos cosas? Sé fuerte... me dije a mí misma. Por una vez en tu vida sé Bella...
-Mátame después, Edward  -  dije en un susurro suave.
Prefiero morir a por tus manos que vivir para siempre. Los árboles se mecían . A  mi derecha, supongo, que por ser tan melodramática las hormonas adolescentes deben  de estar afectándome. Esperé un momento para ver si de repente aparecía y hacía realidad su promesa. Él era mucho más aterrador de lo que había imaginado. Por último, me aparté de la selva misteriosa, y  me dirigí  a la casa. No es
que yo pensara  que  estaba más segura allí. Pero, tenía que hacerlo, pensé  iba a hacer como Bella  jugar con mi vida hasta que la muerte me encontrara. Yo estaba eligiendo peligro por la seguridad y por alguna razón tenía mucho sentido.
Me fui  a correr por la tarde. Bella  puede no haber  estado acostumbrada a hacer  ejercicio, pero  yo estaba acostumbrada  a ser un adulto. Ser adulto significa que el metabolismo había iniciado un proceso gradual
disminución de los hábitos y la alimentación necesaria para mantener mi figura.
Era extraño ser una  adolescente de nuevo y tener tanta energía. ¿Habría tenido tanta energía  en mi vida adolescente anterior? ¿O se trataba de un efecto después de ser Bella? Yo no podía recordarlo. Me sentí como que podía quedarme despierta  toda la noche. Me sentí como un conejo de Energizer.
Charlie me  preguntó acerca de mi primer día. Creo que esperaba que yo fuera un poco mundana, por lo que no se  decepcionó. Bella era así. Estaba, por una vez, agradecido  que no se me diera por charlar creo que estaba aliviado así que se fue a trabar, dejándome sola  con mi suerte.
Me había olvidado de hacer cualquier compra de comida, por lo que cocine huevos y  tocino con pan tostado para la cena de esa noche. Por lo menos Charlie no le importaba. Mi primer día había ido tan mal que yo no sabía qué esperar de mi segundo día. En la versión de Bella, Edward desapareció durante la mayor parte de la semana. En mi versión,
Edward  puede simplemente caminar hacia mí y  desgarrarme con  todas sus fuerzas. Las  Cosas fueron un poco confusas  en este momento. Edward  me odia ni siquiera le gusto. La única persona con quien me llevaba bien en la escuela era  Mike. Esto es una mierda. Esto realmente no está pasando y no era lo que yo pensaba que sería.
Y yo podría, muy posiblemente morir muy pronto, a manos  del hombre que amaba.  Simplemente genial.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Hermanito...


Una vez mas mi grito sordo resuena en la oscuridad, una vez mas la desolación me invade, la soledad me consume y esas viejas heridas que alguna vez ayudaras a cicatrizas se abren, se que juré y me hiciste prometer que no me desesperaría, que aceptaría mi misión estoica, fuerte, espartana, porque es lo que me toco, pero antes cuando te tenia las cosas eran mejores, no importaba que el mundo me golpeara, que sus palabras me humillaran y sus actos desangraran un corazón mal herido,  daba lo mismo  por que tu estabas ahí, tu recogías mis pedazos, pero me dejaste tu también, me abandonaste en la oscuridad y no volviste tus pasos a mis gritos, aunque estos desgarraban la roche con su dolor, no volviste atrás, hermanito, una vez mas, siento que falle, y ya cansada de fallar, prefiero fallarles a todos de una vez, una ultima vez será la que falla, la rompe confianzas, aquella en la que en vano depositaron su fe, una última vez  todos podrán decir que no valgo nada, que no era digna de confianza y ya nadie mas podrá decirlo, hermanito, este era mi ultimo grito desesperado a ti, sigo imaginando preguntandote en secreto que hacer, y aunque no me respondes me gusta creer que sí, ya me despedí del que mas amo, del único al que no le he fallado y para no hacerlo es que tomo esta decisión. SÍ HE DE PEDIR PERDÓN A ALGUIEN, QUE SEA A TI, que gastaste inútilmente tu tiempo la ultima vez, aun resuenan en mi mente tus palabras de aquella vez, como te importe ese día y no me dejaste ir, ahora me arrepiento de haberte escuchado, si me hubiera ido ahí, nunca hubiera sabido que ya no estarías para mi, que la cruel vida me dejaría sin ti, si me hubiera ido ahí, hubiera sido necia e injusta, pero hubiera desaparecido pensando que a alguien le importaba, que alguien derramaría una lagrima por mi, ahora estoy sola, y ya nadie me dirá, vuelves aquí en exactamente una hora,  nadie me dirá no te mueves de mi lado hasta que sepa que estas bien, porque no hay nadie a mi lado.

Sé que mis letras no te llegaran, pero me marcho con la esperanza de que la próxima vez sea mejor, que la próxima vez ya no me dejaras y podre sentir ese abrazo que tanto necesito ahora.
Si vieras, estoy hecha un poema
gotas de lluvia y peras carmín
cubren mis manos
bañan mis pies...
suspiros perdidos
gritos callados
y esa secreta esperanza
de que vendrás y dirás basta.
sonrisas fingidas,
caricias rechazadas
y en medio ese sueño roto...
si me vieras, soy un poema
 y poema y todo, aun te llamo.

Las sombras risueñas

Gnomo_atrapado.jpg (245×377)Todavía me estremezco de terror al recordar aquella noche . Yo estaba en el balcón de mi casa, en un pequeño pueblo donde paso cada año las vacaciones. La tarde era espléndida e invitaba a salir a pasear, de modo que llené una bolsa con agua y un bocadillo y fui al bosque que había cerca del pueblo. Si me lo hubiese pensado dos veces, por lo menos hubiese ido a pasear por el pueblo como
hacía la gente normal… Ése fue, y siempre sería, el peor error de toda la mi vida.
Me adentré sin miedo alguno en el bosque, afortunadamente, de pequeño siempre había jugado allí, de manera que conocía prácticamente todo el bosque. Al cavo de mucho caminar, una espesa y extraña niebla comenzó a cubrir el bosque, la bruma era gris y tenebrosa, y cada vez se hacía más y más espesa, hasta llegar a un punto en que ya no veía nada más allá de mis narices.
Decidí seguir caminando todo el rato en línea recta, de ese modo tarde o temprano terminaría por salir del bosque. No fue hasta cuando ya casi había anochecido que la niebla, se había vuelto claro como el agua, pero había algo que me desconcertaba, y es que el bosque que ahora se abría ante mi era completamente desconocido, no recordaba haber estado nunca allí, en ése momento caí en el hecho de que no sabía como regresar, me había perdido. Me asusté, absolutamente nada me resultaba familiar ni en lo más mínimo. Un terrible escalofrío me recorrió la espalda. ¿Y si no llegaba a encontrar jamás el camino de vuelta?
Intenté sacarme aquella idea de la cabeza y me decidí a seguir andando.
Había oscurecido y la noche era cada vez mas fría, pensé que necesitaría un lugar caliente dónde pasar la noche, ya encontraría el camino mañana. De pronto, noté una presencia, no estaba sólo, había alguien más allí, vigilándome, miré a mi alrededor, atemorizado, pero la única compañía que allí encontré fueron las sombras de los árboles. Entonces escuché un chillido estridente, el sonido más horrible que escucharía jamás en mi vida, en seguida lo acompañaron más gritos, que sonaban cada vez mas fuerte. Con el miedo metido hasta en los huesos huí corriendo, y no detuve hasta que me encontré con una casa, era vieja y parecía estar abandonada. Aunque ofrecía un aspecto Horripilante, pensé que  sería mejor dormir allí aunque tuviese pesadillas que morir fuera de frío, o algo peor, de modo que entré. Di unos pocos pasos, contemplando atónito aquélla polvorienta estancia que pretendía ser una casa.
De repente, la puerta se cerró con un golpe y un mar de voces inundó la habitación. No me costó mucho reconocer las mismas voces momentos antes habían hecho aquellos gritos espantosos, pero ahora no gritaban, no, se estaban riendo. Seguía sin poder ver quién las emitía, pero sabía que estaban allí por las tenebrosas carcajadas que me atacaban a los nervios y parecían salir de las paredes. Corrí asustado al piso de arriba, pero las risas me perseguían. Entonces, como si de una macabra pesadilla se tratara, las sombras de las paredes y muebles empezaron a moverse hacia mí. Fue en ese momento cuando vi que las voces no venían de las paredes, sino de esas espantosas sombras vivientes que se acercaban cada vez mas, las sombras reían y gritaban cada vez más fuerte a medida que se acercaban. Estaba completamente acorralado, no tenía escapatoria, hasta que, al fin, encontré una, la
ventana.
Sin dudarlo ni un instante me abalancé contra ella y la atravesé de un golpe, los cristales se me clavaban por todas partes, pero lo peor de todo fue el impacto. No era lo bastante alto como para ser una caída mortal, pero al caer, del golpe me rompí las dos piernas  una oleada de dolor me cubrió por completo. No podía levantarme, a duras penas podía moverme, y el dolor me impedía ver y oír con claridad. De repente, miré hacia arriba, y la única cosa que me dio tiempo a ver fue como una sombra inmensa salía de la ventana y volaba hacia mí con un chillido que me heló la sangre.
Unos cazadores me hallaron al día siguiente con los labios morados, los ojos en blanco y expulsando espuma roja como la sangre por la boca. Uno de ellos vomitó al ver la horrible expresión de terror que presentaba en mi cara.
El forense dijo que probablemente sufrí un terrible ataque de pánico que causó el ataque epiléptico, pero que no podía explicarse qué podría haber causado el desgarre de mis órganos internos que causó la sangre en la boca.
Aunque fui enterrado en el cementerio de mi ciudad, no es allí donde estoy ahora, no y aún no sé que demonios son aquellas sombras, pero el caso es que ahora, despierto cada noche en la casa, rodeado de ellas, pero ya no gritan, ni ríen, ahora ellas son mis amigas, y juntos, esperamos noche tras noche que algún  estúpido excursionista se pierda y termine en nuestra casa, como uno de los nuestros.

La ultima lagrima

Un collar de perlas
muy rápido se cortó
y en ruidosa caída 
un corazón se desangro

Aquel en quien confió
al que su vida entregó
como todos
la destrozó.

Sintiéndote segura en sus manos
niña ingenua
cayó en mas engaños
de qué vale sentir?

Por que mejor no solo morir
por que las lagrimas caen
si no hay razon
qué poder tienes las palabras?
Por qué matan el corazón?

Que ilusa al no comprender
que las palabras son eso
eso y no mas...
solo palabras, sin verdad.

Recuerdas, una palabra tuya
y yo sonreía un día
una linea que me dedicaras
quien  atesoraba cómo yo,
tu tiempo y dedicación?

Porque ahora duele mas,
porque pesa mas el pasado
porque la esperanza se muere
y reclama esa ultima lagrima

Esa lagrima de muerte
que se da solo al final.
en un último segundo
uno de verdad.

No quería mas de lo que quisieras dar
solo quería verdad
aunque fuera cruel la realidad
nada mas que ese poco de amor.

Mendigo de cariños
ladrona de afectos.
entrega sin mas 
hasta su ultimo aliento

Cuerpo inerte, 
inútil y vació
a sido apuñalado
por quien creia su amigo...

A final, un verso mas, que mas da.

http://www.youtube.com/watch?v=2QHJMFBHadE

viernes, 9 de diciembre de 2011

El final de Solitudine

Perdida, vacía y sin comprender bien como llegó al mar Solitudine se paró ahí,, ese que fuera su sueño de niña, saco la idea de una canción  que gentilmente le diera quien ella amo alguna vez, uno de esos amores vacíos porque  no la amaban en realidad, porque no la conocieron, porque jugaron a quererla y no fue mas que eso un juego, ahora caminaba por la arena, con cuidado de no ser vista, era sabido que por esa playa no se caminaba, con cuidado y sigilo se trepo en la piedra, piedra de leyenda local, que cuenta que los amantes que no se quieren separar se hunden ahi para permanecer juntos mas allá de la eternidad, ella reflexionaba sobre su vida ahora, como pensó ingenuamente que lo  lograría, que finalmente alguien vería en ella algo que valiera mas que una orden, una palabra falsa, no había dudas seguía siento una niña tonta, y soñadora, que cual perro sin amo, buscaba un poco de afecto, ese que no le dio su familia, el que si le dieron y no supo recibir, pensaba en aquellos que si le habían dado afecto y  como fue mejor alejarlos para que no sufrieran con el monstruo que era ella.
Ilusamente pensó que quizás podria unirse a otra familia,  trabajar... vivir, solo a cambio de ese amor esquivo que la humanidad había decidido que no merecía recibir, porque no tuvo de niña el amor de los padres, y de grande  solo el que su carne atraía, todos excepto él que no habia tenido tiempo para fallar. en su corazón sonaba la melodía que el le diera para declararle su amor, enamorado, y la versión del il divo que tanto le gustaba. 
Y pensaba en si misma, mientras la brisa de la tarde consumía esas lagrimas que por tanto tiempo contuviera, esta vez se permitió llorar, llorar como la niña estúpida e ingenua que era, llorar por ella, llorar porque no la amaban, llorar porque había que llorar, porque nadie lloraría por ella, porque nadie la había visto nunca, porque ahora aceptaba su naturaleza, pasional, visceral y de niña y no lo olviden una niña estúpida e ingenua.
cuando la sal de sus lagrimas ya había dibujado su camino al mar, se permitió una ultima licencia, cerró los ojos e invoco con el pensamiento a ese caballero que alguna vez fuera tan gentil con el que ella se sintió amada y segura, ese que con sus palabras le construyo un refugio, un lugar al que llamar hogar, un sueño de niña estúpida, de perra sin amo que busca  afecto en cualquiera, e invoco su recuerdo, y lo imagino a su lado y se consoló feliz de creerse no sola en ese momento, después de todo que mas da una alucinación, si ha de ser la ultima, lo escucho retarla, decirle niña necia, le oyó decirle que se equivocaba que ella valía, que su vida significaba algo para alguien, y miro a su gentil caballero, ya mayor y con experiencia y sonrió, el siempre sabia que decir para que ella quisiera vivir, pero esta vez no seria así, porque el ya había dejado de ser ese gentil hombre, y al igual que los demás, también la apuñalo, sus dagas palabras filosas, cargadas del mas mortífero veneno, terminaron de convencerla de que nada valía ya, ese solo recuerdo solo la hizo apresurar un momento y una decisión  ya tomada, recordó ahora, esa bala traicionera que no salio hace 15 años cuando estuviera en esta misma situación, y como de nada había servido el tiempo vivido.
cerro fuerte ese anillo, fidelidad, pensó.
se puso se pie y respiro la sal del  mar por un ultimo segundo, una sonrisa, y un pensamiento loco, pero muy de ella, las religiones han de ser puestas a prueba, porque no hay mas infierno que la soledad en la que he vivido, y no hay mas purgatorio que el que he tenido. Y si hay otra vida, que venga a prisa- contó las olas,  a tercera se tiro.
sabia que su cuerpo por reflejo trataría de nadar, por eso se fue tan abajo como pudo , podía sentir la angustia de no respirar, el dolor de los pulmones llenándose de agua, podía ver los frenéticos e involuntarios movimientos que hacia su cuerpo por salvarse.
podía sentir el mundo acabarse, la vida irse, sintió en sueño venir, y sonrió, de la mano de la muerte, una luz, una esperanza, mientas el agua y la oscuridad se cerraban sobre ella y su vida la abandonada, ella sonrió, al fin era libre, ahora ya nadie podría volver a despreciarla, a castigarle o a abandonarla, ya ano haría mas daño, ni habrían mas vergüenzas, no existiría la necesidad de esconderla ya nadie debería pensar que es una molestia, porque ya no seria nada mas, y mientras afuera, el mundo giraba normal y cotidianamente, adentro, en las entrañas del aquella que nunca tuvo un nombre y que nunca tuvo amor, encontraba su ultima morada, su cuerpo flotaba pesado en un mar en calma, algas comenzaban a trozarla mientras que un anillo que otrora fuera promesa de amor, descansaba en el fondo.

Algo pendiente



Su cadáver está frente a mí. Hace ya más de diez horas que la maté, dentro de poco comenzará a descomponerse, las bacterias necrófagas de su intestino comenzarán a devorarla por dentro y expulsará líquidos por la nariz, tal vez por la boca también. Está fría, dura, rígida como una estaca de madera. Qué efímera es la vida, un día estás leyendo tu libro favorito y al siguiente, sin pensarlo, te encuentras sumergida hasta el cuello en la bañera, con el agua teñida del rojo de tus venas. Me pregunto por qué todos recurrimos al mismo método: cuchilla, agua, bañera… supongo que será para que tus culpas se vayan por el desagüe. Gota, gota, gota…

Es extraño, porque a pesar de haber disfrutado abriendo en canal sus muñecas, viendo cómo su piel de porcelana se pintaba de un intensísimo color escarlata, no estoy satisfecha del todo. Falta algo, no sé, un detalle que se me ha escapado…. ¿Qué será?....¡Ah! ¡Ya lo sé! Una carta de despedida. Dios, ¿¡cómo he podido ser tan estúpida!? Habría sido genial haberles explicado qué es lo que en realidad me ha llevado a deslizar el frío metal de la hoja por su piel, haberles hecho entender que este mundo no era para ella, que se merecía este final…. Si es que ya lo decía mamá: “siempre se te olvidan las cosas importantes”. Esta memoria de pez siempre me ha traído problemas…. Aunque dicen que cuando alguien marcha al otro mundo dejando algo pendiente, su espíritu se queda para terminarlo…

Tal vez me quede un rato más por aquí, de todos modos se me ha olvidado hacer la cama….

ÚLTIMA HAZAÑA (By Gandalf)

GandalfPoster.jpg (592×843)Solo después de haber alcanzado un inaudito nivel de concentración y tras hacer acopio de una cantidad ingente de fuerza física cuya consecución le llevó meses de feraz entrenamiento y hercúlea disciplina, se decidió a saltar. Lo hizo con tanta efectividad que su cuerpo, impelido por el aire a una pasmosa velocidad, logró aterrizar sobre su propia sombra la cual se hallaba extendida a lo largo de más de tres metros sobre el pavimento, bajo la luz crepuscular. Fue sólo una décima de segundo lo que la humillada y oscura silueta tardó en reaccionar, ubicándose en toda su longitud sobre su nueva posición con respecto del cuerpo de su amo; pero el daño ya estaba hecho: alguien por fin había derrotado, con voluntad y fe, las leyes físicas más elementales y ella era su víctima.
La hazaña quedó grabada en las córneas de un puñado de testigos que, curiosos, habían acompañado a Don Bernabé hasta la carretera en la que habría de intentarlo, mas la consecuente sensación de dicha y estupor resultaría inesperadamente efímera ya que, debido al aturdimiento producido por la grandiosidad del momento, el hombre no oyó el camión que se le venía encima a toda velocidad.
Don Bernabé fue enterrado al día siguiente al cabo de una sucinta ceremonia. Su sombra lo acompañó hasta el interior del ataúd donde, al cerrarse la tapa, lo envolvió en la paz de su noche eterna como si de un sudario se tratase.

Brindemos por ello

Jorge se ha quedado callado. No sé que estará pensando pero cuando tienes la mirada perdida sueles pensar en algo que desearías con ilusión o algo que preferirías que no hubiera pasado en la vida. O al menos eso ocurre cuando la pongo yo, aunque la mayoría de veces simplemente no pienso.
El hielo empieza a derretirse y el whisky lo noto cada vez más suave. Llevo una borrachera bastante controlada y, a decir verdad, prefiero que siga así aunque nunca lo consiga, excederme demasiado con la bebida no suele terminar bien.
Me doy cuenta que tengo la mirada perdida y miro a Jorge que sigue observando la pared con ojos de loco. Entonces se gira y me mira y me parece que está preocupado por algo. Y me pregunta:
─¿Porqué crees que somos así, los humanos?
─¿A qué te refieres?
Y me señala unos jóvenes a lo lejos sentados con sus litronas y sus novias pseudoprostitutas. Vestidos con gorras más grandes que su propia cabeza y escuchando música con el móvil. No oigo la música que escuchan pero por el baile ofensivo y grotesco de uno de ellos parece ser reggeaton.
Meto un trago y miro a Jorge y le digo:
─La ambición es la madre de la esperanza, y todos aquellos que buscan algo con lo que aferrarse con el fin de sentirse vivos y conforme con ellos mismos, tienden a ser felices.
─¿Acaso insinúas que esa escoria es feliz? ─dice, señalando otra vez a los jóvenes.
─Quizá ─echo otro trago─. Pero el problema de la mayoría de las personas es que no piensan en ellos mismos, en sus ambiciones, sino en alcanzar e imitar las ambiciones de los demás. Nadie crea las suyas, quieren estar al día, no quieren ser olvidados. Eso hace que sean una panda de chimpancés anormales enfermándose de los malos deseos de los demás.
─Esa escoria se ha enfermado de todos ellos..
─Fíjate ─digo─, ese joven gordinflón ha empezado a bailar al lado de esa chica porque quiere formar parte, aunque sea por un instante, del deseo de ella. Integrarse de algún modo y sentirse vivo al interactuar con alguien.
─Ya...─empieza─Y supongo que la chica imita a las celebrities de la tele.
─Eso es a lo que me refiero.
Jorge saca un pitillo de su tabaquera, lo enciende y mete una calada. Luego me ofrece uno y le digo que gracias pero quizá más tarde. Entonces se acerca el camarero.
─¿Desean algo más caballeros?
─¿Usted que desea? ─le pregunto yo.
─No le entiendo, señor.
─¿Qué le gustaría tomar ahora mismo?
─No se...Un gin tonic ─dice él─. ¿Porqué lo pregunta?
─Tráigame un gin tonic.
─Pero...De acuerdo, ahora mismo ─dice confuso. Y se aleja.
─¿Pero que haces tío? ─suelta Jorge frunciendo el ceño.
─Aveces, aún sabiendo la realidad de las cosas, uno quiere ser humano.
Jorge echa un buen trago. Yo le sigo. Luego le pido un pitillo y levantando la copa digo:
─Ahora mismo ese camarero debe estar cascándose la mente a dudas.
─Entiendo...─dice Jorge y levanta la copa y brindamos.
Y mientras espero mi siguiente bebida voy asimilando que el intento de borrachera controlada ha sido un fracaso.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Tu nombre es ¿.....? (5)


La torre se encontraba en una especie de camino empinado, Eliot cargaba a ryu en su espalda, las heridas de su espalda se veían muy mal y todo había sido por mi culpa. Nicole tomó mi mano en señal de apoyo, pude sentir como las lagrimas se asomaban por mis ojos pero logre disuadirlas antes de comenzar a llorar.

Un grito rompió el silencio que se había instalado y comenzamos a correr al lugar donde provenían, la chica de cabello oscuro se encontraba erguida y con una herida en el pecho, al cabo de unos segundos cayó al suelo, el chico de ojos azules corrió hacia ella. Nos ocultamos tras un árbol y vimos como el chico rubio cargaba una pistola y sonreía.

-les di una advertencia y no obedeció- maldito- ahora, es mejor que cooperes o tú la seguirás, bebe esa cosa de una buena vez- bastardo- ahora- ¿y si me niego?- te matare- apunto el arma a su cabeza- ahora bébelo- el joven se levanto sonriendo- no lo hare- entonces te matare- adelante, pero ya has perdido la oportunidad de saber si ella es Alice, y si lo es, no podrás abrir la puerta para salir- eso…- piensa bien tus acciones idiota- es cierto pero solo debo asegurarme de no matarte, que te hiera no influye en nada- le disparo en la pierna derecha, el joven cayó de rodillas sangrando- ahora bébelo- no lo hare- entonces no me detendré-

Se acerco y comenzó a golpearlo. Me libere del agarre de Nicole y salí de mi escondite sin pensar en las consecuencias.

-¡detente por favor!- vaya, vaya, pero a quien tenemos aquí- detente, esta no es la manera de encontrar la salida- cállate y no me digas que hacer-

Se arrodillo junto a la mujer que yacía muerta en el suelo y con un improvisado cuchillo abrió el corte de su pecho y sacó la llave cubierta de sangre, me cubrí la boca evitando vomitar por lo grotesco de la escena, ¿Cómo podía una persona asesinar de esa forma?, ¿acaso su vida es más importante que la de cualquiera de nosotros?

Guardo la llave en su bolsillo derecho y me observo sonriendo.

-ahora dame tu llave- no…- dios, las mujeres son tan tercas pero si lo quieres del modo difícil así será- me levanto del brazo, vi como una flecha negra se clavaba en su hombro derecho y me soltó. Ryu estaba apuntándole con la intención de matarlo- será mejor que te vayas, la próxima vez no fallare- entiendo, así es como quieren jugar, entonces cuiden su espalda, la próxima vez no tendrán tanta suerte-

Desapareció entre los matorrales. Me acerque al joven de ojos azules, le quite la corbata que traía y me disponía a cubrir la herida.

-espera- Eliot- hay que sacar la bala y detener el sangrado- ¿Cómo lo haremos?- dame tu cuchillo- Eliot- se lo entregue sin protestar, ryu pareció comprender su plan ya que reunió un par de ramas y encendió un improvisado fuego, Nicole se arrodillo junto a ellos- déjame hacerlo Eliot- ¿estás segura?- si, seré cuidadosa- entiendo- ¿Qué harán?- ryu se arrodillo a su lado manteniéndolo acostado- es mejor que no veas- el joven asintió- háganlo rápido- si…- respondió de manera temblorosa Nicole, Eliot se aseguro de inmovilizar la pierna herida- hazlo Nicole-

La joven comenzó a introducir el cuchillo por la herida, me cubrí la boca sin creer lo que veía, retrocedí unos pasos asustada. Luego de unos minutos Nicole sacó la bala entregándole el cuchillo a Eliot, este lo dejo sobre el fuego unos minutos. Los observe sin creerlo.

-esperen un momento no pueden hacerlo- Eliot me observo- hay que detener el sangrado o puede infectarse- pero…- es lo mejor- ryu lo sostuvo por los hombros- dolerá mucho- hazlo… rápido…-

Nicole llevo el cuchillo caliente a la herida, retrocedí unos pasos y me aparte unos metros del lugar, los gritos del joven de ojos azules llegaron hasta mis oídos, los cubrí con fuerza cerrando los ojos hasta que cesaron. Sentí algo frio que caía a mi mejilla y se deslizaba por ella, abrí los ojos y me lleve la mano derecha a la cara, vi que había sangre en mis manos.

-¿Qué es esto…?-

Alce la vista y me sorprendí al ver que Yell estaba colgando de cabeza en una rama del árbol y me observaba sonriendo, retrocedí unos pasos y unas manos me sostuvieron por los hombros, la voz que llego a mis oídos me dejo sin moverme.

-te encontré-

Nicole soltó el cuchillo y Eliot procedió a cubrir la herida con la corbata, atándola con fuerza. El joven de ojos azules respiraba agitado y adolorido. Ryu lo soltó despacio.

-ya está- gracias…- Eliot observo a su alrededor- ¿y Anna?- Nicole se levanto- estaba aquí hace un momento- maldición, quédense aquí-

Eliot se interno en el bosque, un ruido llamo su atención y se escondió tras unos árboles, se sorprendió al ver que khael sostenía a Anna de los hombros y Yell se acercaba sonriendo con un cuchillo en las manos.

-pero que delicia hemos atrapado, estoy ansioso por probarla- no lo sé, ¿Qué le haremos primero?- déjenme ir- dejamos muy claras las reglas del juego- Yell sonrió acercándose hasta que pude sentir su respiración- tengo hambre khael, déjame probarla- adelante, es toda tuya-

Ante lo impensable comenzó a besarme, pude sentir el sabor metálico en mi boca, un gran asco me invadió, logre apartarlo y le escupí en la cara demostrándole el asco que sentía por sus acciones. Khael comenzó a reírse y me abrazo con fuerza acariciando mi abdomen y comenzó a lamer mi cuello.

-que interesante, nadie se había atrevido a hacer eso, parece que aun no entiendes en la posición que estás- me dan asco- le di una patada a mi captor y me libere de su agarre. Sentí una mano que me jalaba hacia los arboles y comenzamos a correr, reconocí a Eliot y me sentí más aliviada pero duro muy poco, ya que khael apareció frente a nosotros, corrimos en la dirección opuesta hasta que llegamos al barranco. Eliot se ganó frente a mí en señal de protección, khael y Yell se acercaron riéndose.

-ha llegado el caballero a rescatar a la princesa- Yell se rio- déjame a mí, me encargare de destrozarlo- adelante-

Eliot se adelanto unos pasos y ese extraño sujeto con la sangre cayendo de sus labios lo ataco, me sorprendí al ver que Eliot esquivaba sus ataques y lo derribaba con un certero golpe en el pecho, sus movimientos me hicieron darme cuenta que poseía nociones sobre defensa personal y era muy bueno en eso. Yell se rio extasiado e hizo aparecer un látigo en su mano, Eliot estaba en una clara desventaja, logro esquivar un azote pero el siguiente le dio de lleno en la pierna derecha, soltó un débil quejido y se incorporo. Khael comenzó a caminar hacia mí sonriendo, me daba mucho miedo su aspecto, en especial su boca. Retrocedí unos pasos pero quede peligrosamente cerca del borde, Eliot se volteo observándome y en cosa de segundos sentí un toque en mi frente y comencé a caer hacia atrás. Eliot corrió hacia mí y salto sin pensarlo sosteniéndome por la muñeca con fuerza y con la otra mano se mantenía aferrado a una piedra que sobresalía del borde. Yell se acerco riéndose.

-parece que ya los tenemos- khael asintió observándonos- ¿saben que ahí abajo?- alzo su mano y la oscuridad comenzó a disiparse para mi sorpresa y asco había muchas enredaderas rojas con unas filosas y largas espinas negras que sobresalían por sus tallos, lo que más me asusto fue que comenzaron a erguirse con la intención de alcanzarnos. Yell se rio satisfecho- vamos por los demás- si, la enredadera hará el resto, adiós chicos- observe a Eliot asustada.

¿Cómo vamos a salir de esta?

Tiempos modernos.

─No limpies el cristal ─dijo─, no quiero que veas la realidad tal como es y mucho menos que te surjan ideas.

─A ver...es imposible. O, en base a los tiempos modernos, casi imposible, que una persona no le guste la cultura. Ya sean estos, un niño, un adolescente, un adulto. Ya sea leer un libro, ver míticas películas, ver no tan míticas películas, mirar documentales, escuchar música, quizám escuchar buena música...Es decir, creo que si alguien no se interesa por la cultura es porque de niño le obligaron a adentrarse en ella de forma equivocada. Por obligarle a soñar en sueños que él nunca soñaría. Profesores, madres, padres, amigos, abuelos, televisión...Dejad la mente del niño libre de deseo...Haced el favor.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¡No te envidio!


Semblante cabizbajo, ojos vacios carentes de vida alguna, piel tersa y blanca como el marfil, labios perfectamente delineados, del grosor perfecto y del color adecuado, cabello largo y sedoso, de finas hebras, brillantes y hermoso color. ¿Qué más podía pedir? Toda una belleza exuberante pensaras y tienes razón es eso y mucho más.

Cada persona que pasaba por las calles se detenía a mirarla, ¡y como no hacerlo si era preciosa! Vestía ropas finas y algún adorno en la muñeca derecha y otro en el cuello que combinaba a la perfección con lo delicado de sus rasgos faciales. Ya sea hombre o mujer todos se detenían, aunque fuera por unos breves segundos para contemplarla.

Algunos eran envidiosos, les encantaba las ropas que vestía y no dudan en arrebatárselas, por lo que debía cambiar de prendas. Algunos se obsesionaban con sus accesorios y compraban unos iguales.

¡Qué difícil vida llevas mujer!

Después de todo, ser maniquí de una tienda, también es complejo.

La hoguera

Por fín ha llegado el momento. Ya me habían avisado de que mis "locuras" me llevarían por el mal camino, que quien mal empieza mal acaba. 

Pero esto no son locuras, no señor. Ni locuras, ni alucinaciones, ni ensoñaciones, ni magia negra.... Esto es real, la más bella y pura de las realidades, tú me lo has dicho. Les he asegurado que eres real, que yo puedo hablar contigo, que me aconsejas, que me cuidas, que me proteges, pero no me han creído o no han querido creerme. Ni siquiera me han creído cuando les he jurado que, gracias a tu ayuda, les llevaría hasta la victoria ante los ingleses.
 

Me llamaron loca. Me llaman loca. Pero yo sé que no lo estoy. Alguien que puede hablar contigo, tú que representas el bien, el amor, la paz, no puede estar loco. Ellos no me entienden y jamás me entenderán pues no creen en tí ni, mucho menos, en mí. Piensan que soy una bruja o algo peor y por eso ahora estoy aquí, con todo mi cuerpo atado a una enorme estaca, rodeada por un montón de leña y hojas secas que empiezan a prender.... Pero tengo fe, sé que tú no me abandonarás, que no dejarás que me pase nada malo, que no te amedrentarás ante los gritos del gentío que asiste con regocijo a mi ejecución.
 

El fuego ha comenzado a ascender. Me quema los pies. Espero que no tardes mucho en venir a salvarme, porque vas a venir.... ¿No?
 

Baile

Melodías al viento
ritmo y demás,
y una pareja que danza
al son de ese compás.


Dos almas unidas
en un magico segundo,
dos figuras suspendidas
tu cuerpo, mi mundo.


Dos cuerpos entregados
a un momento inmortal,
y un secreto doloroso
uno de ellos goza sin igual.

Se desboca su corazón
el pulso se acelera
y el cuplé que no espera
el ritmo y el final.

Dos amantes  
y solo un segundo para dar,
dos danzantes
unidos en un instante.


Tu mano firme y segura
me lleva, guía y domina,
marca el ritmo de mi pasión
mi alma se entrega a la emoción.

Un compás, o dos
y el llanto de una guitarra,
marcan el final de la canción
pero ni cerca al de la emoción

Un baile, nada mas
cristalina entrega
de dos corazones que anhelan
el fuego del baile tocar.

SOLO (By Gandalf)

GandalfPoster.jpg (592×843)Llevaba ya unos minutos montado en la moto, como solía hacer cada mañana para dirigirse al trabajo, cuando la evidencia le estalló ante los ojos: en la calle no había un alma –ni tan siquiera de origen animal (si es que finalmente éstos la tienen)- y lo mejor de todo es que el único ruido que acertaban a captar sus oídos era el del viejo motor de la Yamaha 125 que hacía siete años le comprara a un amigo para hacerle el favor. Tal fue su perplejidad inicial que hizo lo que nunca en todo ese tiempo: estacionó en el arcén de la larga avenida y una vez allí, liberados sus miembros de la fatigosa tarea de tener que mantener el equilibrio sobre las dos ruedas, amén del esfuerzo sostenido que implica el concentrar los sentidos en los súbitos avatares que la carretera tuviera a bien interponer en su camino, pudo girar el cuello para certificar lo evidente: en el pueblo nadie había salido de sus casas esa mañana –insólita circunstancia- y lo que magnificaba aún más semejante prodigio era que todo ello acontecía en plena hora punta.
Al mirar mejor, pudo constatar que las calles se mostraban en la más completa soledad y sólo algunas puertas y ventanas entreabiertas golpeaban con siniestra terquedad contra las jambas al aliento de una brisa constante y gélida. Algo en el aire sugería que semejante desolación no era en ningún modo comparable a la que se suele dar en las mañanas de las vísperas de algunas festividades; era tan simple como que una ausencia total de vida se manifestaba, ominosa y acrecentada por un mortal y asfixiante silencio.
Nuestro hombre, dueño de una proverbial capacidad para conservarse sereno ante cualquier adversidad –de joven había leído en algún sitio que la mayor demostración de fuerza que puede realizar un ser humano es mantener siempre la calma-, ensilló de nuevo su corcel y se acercó, a medio gas, a la gasolinera que había a la salida del pueblo. Comprobó que no había nadie allí tampoco y puso gasolina a la moto. Dudó entre llenar el tanque o echar lo de siempre y, hombre prudente, mascullando un –por si acaso-, hizo lo segundo; eso sí, se marchó sin pagar. –Esto no tiene sentido- se dijo mientras arrancaba de nuevo para enfilar la carretera que lo habría de llevar al trabajo a la vez que comenzaba, sin dejar de lanzar cohibidas miradas a su alrededor, a hacerse a la idea de que a partir de ese día podría ser el único hombre vivo sobre la tierra.

martes, 6 de diciembre de 2011

Tu nombre es ¿.....? (4)


Llevábamos tres horas caminando por aquel extraño bosque, no había un gran silencio como la vez anterior pero una sensación inquietante reinaba en el ambiente. Nicole me sostenía por el brazo sin la intención de soltarme, Eliot iba a mi lado derecho atento a lo que ocurría a nuestro alrededor. Un ruido de entre unos matorrales nos hizo detenernos, Nicole se aferro más fuerte a mí.

-por ahí- ¿Qué ocurre?- algo paso por entre los arbustos- saque el cuchillo y observe a mi alrededor, Eliot se acerco más a nosotros- no se separen y estén atentas- si-

Una sombra negra salió de entre los arbustos y nos ataco, Eliot lo intercepto y ambos comenzaron a luchar, era una especie de tigre negro, con unos largos dientes blancos que sobresalían de sus fauces. Sus ojos eran rojos y tenía una especie de cuerno en la frente.

Eliot lo pateo hacia un lado y se levanto para esquivar el ataque pero una especie de enredadera violeta trepo por su pierna derecha y le impedía levantarse. Corrí hacia Eliot y comencé a cortar las enredaderas, ese extraño animal se volteo a Nicole y le enseño sus dientes en señal de amenaza, comenzó a correr y se lanzo sobre ella. El animal lanzo un rugido y cayó a un costado de Nicole, tenía una flecha negra en su pecho, de entre los arbustos apareció ese chico de expresión implacable. Le ayudo a Nicole a levantarse y nos observo, traía un arco en sus manos.

-¿están bien?- si… gracias por ayudarme- me sorprende que hayan llegado hasta aquí, deben tener cuidado, hay cosas muy extrañas aquí- Eliot lo observo fijamente- ¿Cómo llegaste aquí?- tuve que cambiar de camino, más adelante hay un barranco y no hay forma de cruzarlo- ryu hizo un gesto de pensarlo un poco- es nuestra única opción continuemos- se instalo un extraño silencio, sonreí un poco nerviosa- ¿quieres venir con nosotros?- si…- ¿Cómo podemos llamarte? Escogimos unos nombres al azar para hacer todo más sencillo, soy Anna, ella es Nicole y él es Eliot- pueden decirme ryu- muy bien, continuemos-

Avanzaron un poco más y llegaron al barranco que ryu les dijo. No había forma aparente de cruzar y bajar no era una opción. Eliot observo a su alrededor tratando de encontrar un método de cruzar, un gran árbol del otro lado llamo su atención, no tenía idea de en que estaba pensando pero por la manera en que observaba el otro lado me asusto un poco.

-muy bien, esto es lo que haremos, si dejamos pasar el tiempo y lo rodeamos, perderemos las cuatro horas que nos quedan y corremos el riesgo de no salir de aquí- ryu asintió- ¿entonces qué haremos?- ¿tus flechas son resistentes?- sí, me preocupe de todos los aspectos cuando escogí mi arma- bien, dame la cuerda Nicole- la joven obedeció- si no me equivoco debes ser un practicando del arco, tu tiro fue certero y sin margen de error- así es- bien, quiero que lances la flecha a aquel árbol, lo ataremos a un extremo la cuerda, ¿puedes hacerlo?- si pero debes consciente de que tu plan tiene muchos fallos- lo sé pero no tenemos otra opción, no creo que quieran bajar al barranco, ni siquiera podemos ver que hay abajo- buen punto- espera un momento, no puedes hacerlo Eliot- es nuestra única opción Anna, tenemos que llegar rápidamente a la torre, no hay tiempo para rodear el barranco ni buscar otro camino- pero…-

Ryu ato con fuerza un extremo de la cuerda a la flecha que hizo aparecer en su mano. Apunto unos segundos y soltó la flecha, esta se perdió entre las ramas del árbol. Eliot sostuvo el extremo de la cuerda y probo su resistencia sonriendo. Ryu lo miro un poco dudoso.

-¿y ahora qué?- ataremos este extremo a aquel árbol y cruzaremos- ¿entiendes lo que estás diciendo?- ¿Cuál es problema?- es probable que ambos lo hagamos pero que hay de ellas, ¿Cómo pretendes que crucen?- Eliot lo medito un poco, no había tomado en cuenta eso, lo observe sonriendo- no te preocupes nosotras podemos hacerlo- pero…- no se preocupen, lo importante es que crucemos- Anna- Nicole asintió- iré primero, me asegurare de que no haya nada del otro lado y de que la cuerda este firme- ten cuidado Eliot-

El joven se quito el cinturón y lo paso por la cuerda enrollándolo en su mano derecha probo por última vez la resistencia y confiando en sus cálculos tomó un poco de impulso y se lanzo, cerré los ojos instintivamente, Nicole se aferro a mí con fuerza, Eliot llego hasta la mitad del barranco y comenzó a cruzar usando su propia fuerza para impulsarse. Logro llegar hasta el otro lado y se dejo caer pesadamente sobre la tierra, el esfuerzo fue agotador, dudaba de que Anna y Nicole pudieran atravesarlo. Comprobó la tensión de la cuerda y les hizo un gesto para que cruzara el siguiente. Ryu se volteo observándonos.

-ahora ira una de ustedes- si…- Nicole me observo con cierto temor en su mirada- yo iré…- ¿estás segura Nicole?- si…- bien- ryu se quito su cinturón y se lo entrego- ve con cuidado- si…- espera un momento- fue al árbol donde enrollaron la cuerda y corto un extremo de lo que sobraba, lo ato a la cintura de Nicole pasándolo por la cuerda principal- bien, esto te dará mayor soporte, ve con cuidado- gracias ryu-

Nicole retrocedió unos pasos y se lanzo corriendo llego hasta aun poco más de la mitad, al ser delgada le facilitaba el atravesar por la cuerda, cuando se acerco al otro borde Eliot le ayudo a bajar. Suspire más aliviada al ver que ambos estaban bien.

-es tu turno Anna- si…-

El joven corto otro trozo de cuerda y lo ato alrededor de mi cintura, se quito la camisa y la enrollo sobre sí misma, la coloco alrededor de la cuerda y me la entrego.

-tendrás que usar esto- si… ¿y tú?- estaré bien, ve-

Tomé un poco de impulso pero cuando estaba por saltar escuche los gritos de Nicole, me voltee observando que había tres de esas criaturas negras con ojos rojos tras nosotros, ryu preparo su arco y mato a dos de ellos pero comenzaron a aparecer más. Ryu se volteo a mí y sostuvo la camisa que había enrollado en la cuerda con fuerza.

-no hay tiempo sostente de mi Anna- ryu- no te sueltes-

Ambos corrimos y saltamos, al ser el peso de dos personas solo avanzamos un tercio del trayecto, ryu comenzó a impulsarse de a poco, observe tras nosotros y me asuste con lo que vi.

-ryu…- ¿Qué ocurre?-esas cosas están…- el joven se volteo sorprendido, una de esas cosas estaba trepando por la cuerda y venia hacia nosotros- maldición- aun nos faltaba mucho por avanzar, ryu lo medito rápidamente- dame tu cuchillo- se lo entregue sin replicar, ryu sostuvo la cuerda con fuerza- sostente Anna- ¿Qué…?- no te sueltes de mi – ryu-

Antes de que pudiera replicar algo corto la cuerda tras nosotros, me sostuve de ryu con toda la fuerza que podía, vi como dos de esas cosas caían al barranco. Me aferre con fuerza a ryu y cerré los ojos, escuche el impacto del golpe pero no sentí nada, abrí los despacio y comprobé que ryu había recibido toda la fuerza del golpe. Me asuste al notar que de su boca caía un hilo de sangre, en todo momento se aferro con fuerza a la cuerda con una mano y con la otra se aseguraba de no soltarme. Eliot y Nicole nos lograron subir luego de unos minutos. La joven me abrazo con fuerza mientras lloraba.

-dios… me alegra tanto que estén bien- Nicole…- Eliot se arrodillo junto a ryu- ¿estás bien?- si…-

Dijo al mismo tiempo que se desmoronaba sobre Eliot, me percate que su espalda tenía un gran moretón debido al golpe y sangraba en algunas partes. Ryu había resultado herido por mi culpa, solo porque me protegió.