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sábado, 3 de diciembre de 2011

The Tudors: Un nuevo comienzo

Juliett y Anthony se encontraban caminando detrás de los reyes cuando un joven se detuvo frete a ellos recitando un hermoso poema y ofreciéndole una gran rosa a Juliett la cual se soltó de Anthony y aplaudió con fuerza al poeta regalándole una gran sonrisa
La sangre en las venas de Anthony corría con fuerza sujeto del brazo a Juliett y empezó a jalarla
- Anthony de por Dios Que te sucede - le decía Juliett
- vamos tarde - le decía Anthony
- me estás haciendo daño - le decía Juliett
Anthony aflojo su agarre, pero la arrastro al carruaje
El viaje en carruaje fue mucho peor de lo que imaginaban, Juliett acariciaba los pétalos de la rosa delicadamente, Anthony intentaba controlar la furia que tenia.
Sophie estaba temblando de pies a cabeza, en cambio el rostro del rey era completamente legible.
-COCHERO, ALTO, Grito el rey.
- Lord Knivert sería tan amable de mostrarle a Lady St Clair las inmediaciones.
Paciente aguardo que Anthony y Juliett bajaran. Juliett suspiro temía por su hermana, Anthony la ayudo a bajar
Cuando estuvieron solos, el miro fijamente a su esposa y la abofeteo.
-Nunca jamás vuelvas a hacer una cosa así. Entiende bien, eres la reina, ninguna mujer, persona o nadie excepto yo esta sobre ti, Jamás vuelvas a denigrarte de esa manera, porque no solo te avergüenzas a ti, nos avergüenzas a todos - Muy bien..., dijo serio, espero una explicación ¿Qué demonios crees que hacías? , ¿Sabes quién eres?
- no hay nada que explicar, se perfectamente quien soy por desgracia - dijo con simpleza, se sorprendió al ver que su voz sonaba tan tranquila
Eso solo puso más furioso a enrique
- nunca jamás vuelvas a dar un espectáculo como ese, tú eres la reina Y debes comportarte como tal, Elevando la voz más de lo necesario
- daré los que sean necesarios, a ti lo que te duele es que humille a tu querida - dijo alzando la voz
El rey perdió el poco control que le quedaba y la abofeteo
Sophie lo miro estupefacta
-Ahora madura y olvídate de ese tipo de conductas de niña
- eres un maldito arrogante - Sophie empezó a temblar de rabia y dolor
-Sí y además soy el rey, tu rey, tu esposo y tu dueño, trata de no volver a olvidarlo.
- un monstruo - grito - quiero el divorcio - dijo mientras se bajaba del coche tratando de huir del rey
El rey estiró el brazo y la jalo nuevamente hacia adentro
El rey tomo su brazo con fuerza y la sentó de sopetón, muy bien, será como quieres, tendrás muchos momentos para reflexionar en el castillo
y tras decir eso, bajo del carruaje

hablo con la guardia y dio algunas instrucciones

a los pocos segundos le entregaron y caballo y se marcho a galope
Juliett, empezó a correr con fuerza seguida de Anthony cuando entraron al carruaje quedaron estupefactos con lo que vieron, La reina se encontraba en el piso del carruaje llorando
Cuando vio a su hermana se lanzo a sus brazos desconsoladamente Repitiendo
- me pego julie, me pego
Para Anthony y Juliett no paso desapercibido la mejilla coloreada de Sophie ni los rastros de sangre que salía de su nariz
Anthony suspiro hondo y se dijo para sí mismo maravilloso día el de hoy
Mientras se arrodillaba junto a Juliett para socorrer a la reina

viernes, 2 de diciembre de 2011

Zac, el nigromante (2)

Gnomo_atrapado.jpg (245×377)Entrenamiento con Luci

Lucía Handsom estaba en su clase de educación física, es el patio de su instituto en Girona. Era la última hora de la tarde, así que todos estaban agotados por el calor y el cansancio do todo un día de estudio. Pero a Luci no parecía cansarla nada (vale decir que usaba sus poderes oscuros discretamente para aventajar a sus compañeros).
En medio del partido de baloncesto, vio, a través de la verja del patio, a un chico de estatura media apoyado en una farola. El largo pelo negro le caía sobre la frente, aunque no llegaba a tapar esos inquietantes ojos esmeralda. Tenía las manos enfundadas en los bolsillos y observaba a la chica con una sonrisa pícara.
Luci abrió los ojos como platos, pero un grito del profesor la hizo volver al partido, aunque en ningún momento dejó de mirar al inquietante muchacho, ni él dejó de mirarla, y tampoco perdió su sonrisa al verse descubierto.
Cuando por fin terminaron las clases, ella dejó atrás a sus amigas y fue a paso rápido hacia su observador. De haberlo encontrado en la sede del sector catalán, lo habría saludado con una sonrisa, incluso con un beso, pero, sabiendo lo lejos que vivían el uno del otro, su sorpresa fue enorme. Se acercó rápidamente y, en un tono que parecía un intermedio entre sorpresa y enojo dijo:
-¡Zac! ¡Pero que demonios haces aquí!- Él se despegó de la farola y, sin dejar de sonreír contestó:
-Buenas tardes a ti también, Luci. ¿Qué sucede? ¿Un novio no puede tener el detalle de visitar a su
chica?
-Si para ello recorres noventa y seis kilómetros, pues puede parecer un poco raro.- Reprochó cruzando los brazos, aunque no pudo evitar que se le escapase una sonrisa en la comisura de los labios.
-Soy nigromante, tengo mis trucos para viajar. Además, en bachillerato tenemos las tardes de miércoles libres y me aburro.
-Ya, pues yo me iba a casa. Ya sabes que no salgo hacia el gremio hasta las siete.
-¡Genial! Te acompaño.- Y comenzó a seguirla.
Zac y Luci llevaban saliendo durante cerca de un año. Se conocieron al ingresar él al gremio. Luci era un año menor que él, pero descubrió sus poderes y entró mucho antes, aunque tardó más que Zac en terminar los entrenamientos. Poco después de la primera misión oficial de Zac, comenzaron a salir.
Después de un rato a pié, Luci gruñó, se convirtió en sombra y salió disparada. El muchacho soltó una alegre carcajada.
¿Una carrera? ¡Como quieras!- Hizo lo mismo y la siguió. A plena luz del día, la gente podía ver perfectamente a ésas dos manchas que se deslizaban a la velocidad del rayo, cruzándose entre ellas, a veces incluso trepando edificios para luego saltar delante del rival; pero con la velocidad que llevaban, cuando alguien miraba por segunda vez para comprobar que no le fallaba la vista, ya no estaban.
Al cabo de poco llegaron a una casita moderna de dos pisos. A través de la ventana de la planta superior, Zac vio lo que seguro que era la habitación de Luci. Entonces ella se materializó y lo observó con los brazos cruzados mientras éste emergía lentamente, con la misma sonrisa de antes.
-¿Te parece gracioso?- Todos sus intentos por parecer enfadada se evaporaban en su sonrisa.
-Mucho, jeje.
-Bueno, nos vemos en el gremio.
-¿No vas a invitarme a pasar?
-¿Estas loco? ¡Ni hablar! ¿Y si te ve alguien? Además ,tengo deberes.
-Nadie me verá. Vengaaaaaa.
Luci se lo pensó un rato.
-¿Que tal vas con raíces enésimas?- Zac se encogió de hombros.
-Mal, pero puedo fingir que se me dan bien.- Ella suspiró.
-Esta bieeeeen. ¡Pero que no te vean mis padres!
-¿No saben que eres nigromante?
-Lo saben, pero no saben que tengo novio, que conociendo a mi padre, es peor.- Entró y cerró antes
que el joven entrase.
-Una segunda entrada ¿eh?- Se paseó alrededor de la casa. Finalmente se detuvo y miró arriba. –
Sin problema.- Saltó propulsado por una nube negra y aterrizó sobre el alféizar justo cuando entraba

Luci, que le abrió para que entrara. Zac la ayudó a estudiar en lo que pudo hasta las siete. En más de una ocasión tuvo que desaparecer porqué alguien de la familia entraba al “creer” haber oído
voces.
Cuando el reloj tocó las siete de la tarde, Luci bajó para despedirse y Zac salió de nuevo por la ventana. Fuera, se transformaron y se dirigieron al gremio.
El edificio del sector catalán estaba en Sabadell, la ciudad de Zac, más o menos en el centro, pasado el teatro “La Faràndula”, frente a la librería Técnica, se alzaba la casa. El muro rodeaba toda la manzana. Era muy viejo y plantas trepadoras asomanban salvajemente desde el interior.
Los arcanos portones de madera hacía siglos que estaban perpetuamente cerrados, salvo para un
nigromante, claro.
Al entrar, sintieron, como siempre, que el espacio frente a ellos crecía. Ahora ante ellos se extendía un gran patio de hierba, (con muñecos de madera para practicar en la parte trasera), con un camino de piedra que llevaba dese la puerta hasta un gran edificio rectangular con una altísima torre en medio. (A pesar d ello, para quién trepase el muro o forzase el portón, sólo había un solar lleno de maleza.)
Al entrar, preguntaros si ésta estaba ocupada y fueron derechos a la sala negra, que ocupaba toda la mitad izquierda de la planta baja. La sala negra, el mejor lugar de entrenamiento de todo nigromante.
Consistía en una sala circular, con antorchas en las paredes. De cuatro lados opuestos de la pared, salían cuatro cadenas que se extendían por el suelo hasta el centro del hala, dónde convergían en la empuñadura de una espada clavada hasta el mango, e imposible de arrancar. Ése sitio tenía la particularidad de que, al cerrar la puerta, quedaba completamente a oscuras. Ninguna luz era capaz de alumbrarlo, pues las tinieblas allí cubrían cualquier fuente luminosa excepto las llamas azabaches
de las antorchas (que, al consistir en un conjuro, no eran reconocidas por la sala como luz). Algunos nigromantes decían que, por el simple hecho de usar la magia en ése místico lugar, el poder de uno aumentaba desmesuradamente, por lo que era un campo de entrenamiento muy popular. (además, en todo el mundo no eran muchos los edificios que contaban con sala negra)
-¿Listo?- La sombra de Luci se disolvió y formó dos cuchillas que cubrían sus brazos.
-Listísimo.- Zac materializó su espada y ambos se enzarzaron en un feroz duelo. Grandes chispas de desprendían de sus aceros al chocar, pero la oscuridad las consumía.
Después de cruzar sus armas un buen rato, son poder aventajar ninguno al otro, Luci se apartó, formó una reluciente esfera púrpura entre sus manos y la arrojó contra su novio, que hizo aparecer un gigantesco brazo negro del suelo para bloquearla y otro para atacar. Lucí evadió el gran puño con un movimiento grácil, casi danzando.
-Vale. ¿Te pones en serio? Pues yo también.- La chica extendió sus puños un segundo y los abrió bruscamente. Al momento, un mar de agujas oscuras salió del pavimento hacia Zac, que encontró el momento idóneo para su treta: Aprovechando el impulso para esquivar el golpe, adquirió una velocidad imposible y dibujó el pentagrama paralizante alrededor de ella. Pero cuando lo terminó Luci ya no estaba dentro. Apareció justo a su espalda, desarmada, con las cuchillas de nuevo en su sombra, pero no las necesitó: De un suave pero firme manotazo, empujó a Zac dentro y lo activó.
Ésta vez era Zac quien estaba cubierto de rayos púrpura, era él y sólo él quien era incapaz de moverse, ya fuera para defenderse o para huir. Lo último que vio antes que caer al suelo aturdido fue otra esfera púrpura yendo a toda velocidad hacia él.
-De vez en cuando podrías dejarme ganar ¿No crees?- Refunfuñaba mientras salían del edificio, en dirección al portón. Luci rió con ganas.
-Entonces ¿qué clase de entrenamiento sería?
-Ya pero el empujón ha sido trampa.
Ambos rieron hasta llegar a la puerta, dónde se fundieron en un cálido beso.
-¿Bienes al cine el viernes por la tarde?- Preguntó él cuando ya se iban.
-Está bien, quedamos aquí y me guías hasta el mejor cine que haya por aquí.
-El mejor.
Se dieron otro beso suave, se despidieron, y cada uno siguió su camino.

Tiempo atrás.


Una vez más, yo solo con una página en blanco que llenar.
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Un mar en calma nace a mis pies, su agua dejó la roja sangre para cristalina volverse, las olas yacen muertas como el viento, tan solo el leve susurro de cada latido en mi pecho ensordece mis pensamientos. Tiempo atrás dejé los bosques, tiempo atrás imploré a la Luna, tiempo atrás destrocé mis rodillas suplicando una luz en mi camino a la eterna noche, tiempo atrás dejé los bancos malditos de solitud y penas, tiempo atrás dejé los tormentos que me ataban con cadenas, tiempo atrás dejé los sentimientos perdidos sobre mi mente, tiempo atrás los martirios de unas cenizas ardientes dejé reposar sobre mis manos desnudas, tiempo atrás dejé el tiempo que regía mis pies y apagaba mi fuego, y ahora estoy sediento de amor de un ángel, y no quiero tener que decir que tiempo atrás estuve deseando un ángel, porque quiero que sea el tiempo presente. 

Un Amor Pendiente 9


Un beso guardado en el tiempo


Al día siguiente, Mitsui se levantó un tanto tenso, ya que las decisiones anteriormente tomadas, debía concretarlas. Durante las primeras clases estuvo distraído deseando poder estar pronto con Emi para pedirle ser su novia.

Llegó la hora del primer descanso, y Mitsui se dirigió raudo al salón de Akari, al encontrarla le pidió que lo acompañara a la terraza.

- ¿Qué pasa Hisashi?, ¿por qué me traes hasta acá?- preguntó la chica

, es Es que necesito hablar contigo- respondió muy serio.

- A, ya entiendo, quieres pedirme disculpas por tu actitud conmigo durante este último tiempo- dijo cruzándose de brazos y cerrando sus ojos.

- Pues, no, no es eso- dijo Mitsui mirando hacia la calle

- Entonces habla pronto, si no se trata de eso, es mejor que no me hagas perder mi tiempo- dijo molesta la chica

- Como quieras, te traje hasta aquí porque quiero decirte, que por más que lo intenté, y después de pensarlo mucho, decidí que no puedo seguir contigo- dijo esto último mirándola directamente a los ojos y permaneciendo estoico

- Que dices- dijo la chica sorprendida

- Lo que acabas de oír, tu sabes que nuestra relación no da para más, te juro que lo intenté pero ya no puedo estar contigo, lo siento- musitó el chico de ojos azules intentando retirarse

- No, tu no me puedes hacer esto- dijo la chica mientras lo retenía llorando y golpeando el torso robusto del muchacho.

- Lo siento, pero no hay vuelta atrás- dijo fríamente

- Podría apostar lo que quieras a que la culpable de esto es tu amiguita esa- dijo furiosa la ahora ex novia de Mitsui

- No te refieras de ese modo a Emi, además ella no tiene la culpa, ¡tú sabes que lo nuestro no estaba funcionando! – gritó molesto

- ¡No digas estupideces, lo nuestro estaba perfectamente bien, hasta que apareció esa maldita entrometida!- gritó empuñando sus manos.

- ¡No le digas así!, te repito que ella no tiene nada que ver. Yo la conozco desde mucho antes que a ti, estuvimos a punto de ser novios pero ella tuvo un accidente por lo que nos separamos. Además, para ti siempre nuestra relación fue perfecta porque te complacía en todo, y tú eras feliz, ¡sin importarte si yo realmente lo era!- Exclamó fuera de sí – Ahora debo irme, y no me busques, porque no lograrás nada, adiós- dijo mientras se retiraba

- Hisashi, no te vayas, escúchame- vio como el chico de ojos azules se alejaba lentamente- ¡HISASHI!- gritó mientras Mitsui cruzaba una puerta ignorando los gritos de la chica.

Durante el resto de la jornada escolar, el número 14 de Shohoku estuvo más aliviado, a pesar de la tensa discusión con Akari, ya había dado uno de los pasos más estresantes de su nuevo camino sentimental, y Akari ya no era un obstáculo para estar con Emi. A pesar del alivio, al acercarse la hora de salida, comenzó a sentir un nerviosismo y ansiedad que lo invadían completamente, no dejaba de pensar a Emi, quería verla pronto, pero los minutos se hacían eternos, las clases se hacían más aburridas que de costumbre, hasta que al fin, llegó la hora de la salida.

Mitsui salió de su salón y caminó rápidamente por los pasillos, de un salón va saliendo Hanamichi quien le habla:

- ¡Hola Mitsuito como estás!- dijo agitando su mano

No encontró respuesta, el chico iba tan nervioso que ignoraba lo que ocurría a su alrededor.

- ¡Oye que te ocurre Mitsui te estoy hablando y no te respondes a este talentoso!- gritaba el pelirrojo mientras veía al chico alejarse

- Déjalo en paz, tiene cosas importantes que hacer- dijo un misterioso Ryota que era testigo de lo ocurrido

- Y tú que sabes de lo que le ocurre a Mitsui- preguntó interesado Sakuragi

- No, yo no sé nada Hanamichi, pero es mejor que no lo molestes- dijo ahora el chico del pendiente

- ¿Y tu desde cuando eres tan amigo de Mitsuito?, ¿por qué lo defiendes, acaso son amigos?- interrogó el número diez de Shohoku tomándose el mentón con una mano

- Pues que esperas, ¿que peleemos toda la vida?

- Pues no, pero tampoco que sean amigos íntimos, sería como si Rukawa se convirtiera en mi confidente personal jajaja - dijo Sakuragi riendo escandalosamente

- Torpe, ni lo sueñes- dijo una fría voz al escuchar las últimas palabras de Sakuragi

- ¡A quien le dices torpe, eres un maldito zorro Rukawa, ya verás!- gritaba el pelirrojo mientras veía al número 11 de Shohoku alejarse ignorándolo

Mientras tanto en Ryonan, concluían las clases y Emi salía junto a dos amigas por el instituto riendo y charlando sobre las diferentes situaciones vividas en el día, cuando salían del establecimiento, Mitsui apoyado en una muralla al lado de la entrada principal, al verla se pone muy nervioso y le habla.

- ¡Emi!- exclamó

Las tres chicas se detuvieron y miraron Mitsui, se observaron entre ellas, y Emi sorprendida lo saluda.

- Hisashi, hola ¿cómo estás?- dijo la chica haciendo una reverencia

- Hola, bien ¿y tú?- preguntó sonriendo nervioso el chico de ojos azules

- Pues bien también, y dime ¿qué te trajo hasta aquí?- preguntó la chica extrañada de verlo en Ryonan

- Pues, yo, vine porque necesito hablar contigo- titubeó

- ¡Enserio!- exclamó intentando disimular la emoción la chica

- Si, espero no arruinar algún plan- dijo mirando a las chicas que esperaban a Emi

- Pues no para nada, sólo nos íbamos a nuestras casas- le respondió

- Entonces ¿vamos?- dijo Mitsui sonriendo suavemente

- Si- dijo la chica que se estaba derritiendo al ver la sonrisa de aquel chico que tanto quería- sólo deja que me despida de mis amigas y vamos- agregó

- Está bien, aquí te espero- dijo el chico mientras observaba tiernamente a la chica que se dirigía a sus amigas

Tras despedirse de ellas, Emi volvió donde Mitsui y le dijo:

- ¿Vamos?

- Si, vamos- respondió

Caminaron silentes y completamente ruborizados, por una parte Emi, se preguntaba por qué Mitsui la había ido a buscar a su escuela, y por otro, Mitsui no encontraba el momento para decirle lo que sentía. Caminaba por el costado de un pequeño parque completamente silencioso. De pronto el chico comenzó a recordar las palabras de su amigo Ryota:

- ¡Que terco eres!, vamos, búscala, nada pierdes, hay más posibilidades de que quiera ser tu novia a que no- recordó el chico de ojos azules

- Emi… - rompió el hielo el chico- yo quiero decirte algo- dijo Mitsui deteniéndose

- Si, dime- respondió la chica apresuradamente

- Pues mira, yo después de estos encuentros que hemos tenido, no quiero que creas que me estoy apresurando, pero me di cuenta, que a pesar de todo este tiempo pues…yo me...- el chico más ruborizado y atontado fue interrumpido por la mano delicada de Emi que tomaba su brazo, Mitsui quedó impresionado, y sin decir nada, la chica rodeó el cuello del muchacho, quedando frente a frente, se miraron tiernamente y se besaron dulcemente , pareciera que todos los besos que no se dieron antes, se fundieron en uno solo, parecía que el tiempo no pasaba para ambos, Mitsui tomó de la cintura a Emi, quien se ruborizó al sentir los fuertes brazos de su amado.

Después de un momento, los chicos dejaron de besarse, y se abrazaron.

- Hisashi, te quiero mucho- dijo la chica apoyando su cabeza en el pecho del chico de ojos ahora resplandecientemente azules.

- Emi, entonces, ¿Quieres ser mi novia?- preguntó Mitsui

- ¡Claro que quiero serlo!- exclamó sonriendo feliz la chica, pero de pronto se puso muy seria y agregó- pero, ¿Qué ocurrirá con Akari?- preguntó la chica de ojos color miel siguiendo en los brazos de Mitsui pero levantando la mirada para verlo a los ojos.

- Eso ya se acabó, hoy terminé con ella- dijo Mitsui acariciando la espalda de la muchacha

- ¿Enserio? – preguntó la chica sorprendida

- Si, esa relación no daba para más, nunca la quise como novia, con el tiempo le tomé aprecio, pero nada más, en cambio a ti, a ti te quiero de verdad, eres la única por lo que he sentido esto- dijo el chico

- Hisashi, yo también te quiero mucho, lamento tanto lo que ocurrió hace dos años, ha sido tanto tiempo perdido- dijo la Emi mientras se alejaba de los brazos del muchacho

- Eso ya no importa- dijo Mitsui tomando suavemente con sus manos el mentón de la chica dirigiendo su rostro hasta él- lo que importa es que ahora tu y yo estamos juntos- agregó

- Sí, eso es cierto- dijo la chica besando al chico

Caminaron de la mano sonriendo, se abrazaban, conversaron recordando anécdotas vividas cuando se conocieron, no se dieron cuenta como las horas pasaron, al notar que el sol ya se escondía, Emi le dijo a Mitsui:

- Ya es tarde, debo regresar a casa o se preocuparán por mí

- Es cierto, debemos irnos, pero yo te dejaré en tu casa- dijo Mitsui gustoso

- Está bien, vamos- dijo Emi sonriendo y tomando del brazo a quien era ahora su novio.

Caminaron lentamente, pues no querían que llegara la hora de despedirse, pero como nada dura para siempre, llegaron a casa de Emi, y ésta dijo:

- Bueno, hemos llegado, me he divertido mucho contigo, te quiero agradecer por el buen rato- dijo la chica sonriendo

- No agradezcas, al contrario, tú me hiciste muy feliz al aceptar ser mi novia

- Hisashi, te quiero- dijo la muchacha de ojos color miel

- Yo también te quiero- dijo Mitsui besando tiernamente a su novia

- Adiós- dijo la chica sonriendo

- Adiós- respondió- ¡Espera!- dijo ahora el chico

- Si, que sucede- dijo la chica devolviéndose

- ¿Cuándo nos veremos?- preguntó el tirador de tres puntos

- No lo sé, en los siguientes dos días estaré ocupada con exámenes finales

- Vaya, es una lástima- respondió decepcionado- pero cuando tengas tiempo, me avisas- agregó

- De acuerdo, yo te diré- dijo la chica sonriendo

- Hasta entonces- dijo Mitsui besándola nuevamente

- Hasta pronto- dijo ella alejándose.


Tu nombre es ¿.....? (2)


Un incesante ruido me hizo abrir los ojos, tantee a mí alrededor, creyendo (ingenuamente) que era el despertador. Pero al no encontrarlo me incorpore despacio, me quede unos segundos en blanco sin creer lo que mis ojos veían, podía sentir y ver el pasto bajo mi cuerpo pero este tenía un extraño color violeta claro, alce la vista y el paisaje no mejoraba, habían extrañas cosas que simulaban ser arboles, de color negro que si los observabas por mucho tiempo podrías jurar que estás viendo el abismo más profundo. El cielo era lo único “normal” en ese lugar, de un color celeste claro y el sol alumbrando en todo su esplendor. Me levante despacio y una voz llamo mi atención de inmediato.

-al fin despiertas-

Me voltee asustada, tras de mi habían seis personas más, todos de mi misma edad (veinte años) uno de ellos se acerco a mi sin mostrar expresión alguna.

-¿Cómo te llamas?- yo… no lo recuerdo- así que todos estamos igual- ¡¿Qué demonios es este lugar?!- pronuncio un chico de cabello rubio- no lo sabemos- respondió calmadamente una mujer de cabello anaranjado- ¿Cómo vamos a salir?- pregunto otra mujer de cabello negro, que se abrazaba a un chico de ojos azules casi al borde las lagrimas. El chico que permanecía frente a mí de semblante implacable se volteo a los demás- nadie sabe que es este lugar así que lo más prudente es permanecer juntos y encontrar un modo de salir- siento romper tus ilusiones pero no creo que sea posible- dijo un chico de lentes observándolos a los demás- piénsenlo, si estamos aquí es porque alguien nos trajo y quiere algo, así que lo único que podemos hacer es esperar- pero…- dijo la chica de cabello anaranjado- si esperamos solo perderemos tiempo- ¿tiempo en qué?- refuto en chico de lentes- no sabemos dónde estamos, ni a donde ir, si vas en cualquier dirección lo más probable es que te pierdas- el chico de expresión neutra asintió- es verdad, solo podemos esperar-

Me quede en mi lugar suspirando, no tenía ni la menor idea de que estaba sucediendo, lo único claro que tenia era que algo muy malo estaba por suceder. El chico de lentes se acerco a mí y se sentó a mi lado, entregándome su chaqueta.

-ten- lo mire sin comprender- por si no te has dado cuenta solo estás con una polera sin manga y bastante corta, solo cubre lo necesario- hizo énfasis en esa última palabra y me sonroje colocándomela rápidamente- gracias…- ¿estás herida?- no… pero este lugar… no me gusta- a mi tampoco, tengo un mal presentimiento- ¿Por qué crees que estamos aquí?- realmente no lo sé, jamás he visto un lugar similar a este, al principio creí que se trataba de un sueño pero me equivoque- ya veo…-

Observe a los demás que permanecían juntos pero a una distancia apropiada, no conocía a nadie de los que estaba ahí, en total éramos tres mujeres y cuatro hombres. Al cabo de unos minutos una pequeña brisa se levanto y frente a nosotros apareció la silueta de una persona, me asuste mucho al ver su boca cocida con hilo negro esbozando una sonrisa… los ojos los tenía vendados. Una grave voz resonó en mi cabeza y al parecer todos escuchaban lo mismo.

-bienvenidos, dentro de poco comenzaremos el juego- ¿juego?- pregunto el chico de cabello rubio muy enojado- así es, ustedes siete han sido escogidos para esto, les explicare las reglas. La primera- ¡déjate de idioteces!- volvió a interrumpir el rubio- ¿Quién eres?- si vuelves a interrumpir- hizo aparecer un cuchillo en su mano y apareció tras el rubio- rebanare tu cuello ahora-

Eso fue suficiente para que todos nosotros (incluyendo al chico rubio) guardáramos silencio y nos quedáramos inmóviles en nuestros lugares. El sujeto extraño soltó al joven y volvió a su lugar, frente a nosotros.

-mi nombre es khael, las reglas son muy sencillas, primero tienen solo tres días para llegar a ese lugar- indico a su derecha, me voltee a ver divisando una gran torre amarilla- ahí se encuentra la salida pero no se confíen el paisaje a su alrededor cambia cada doce horas y también la ubicación de la torre, les recomiendo que no se fíen de sus sentidos, las cosas no son siempre lo que parecen- el chico de lentes a mi lado, alzo la mano y ese sujeto, khael, le indico que hablara- si esto es un juego, eso significa que no todos podemos ganar- correcto, y esa es el segundo punto, solo uno de ustedes saldrá vivo de aquí- nos miramos entre nosotros muy asustados- tercero, no les bastara con llegar a la torre necesitan una llave- nos enseño una- similar a esta- ahora fue la chica de cabello anaranjado la que alzo la mano para preguntar khael hizo el mismo gesto para que hablara- ¿y cómo la encontraremos?- esa es la parte divertida del juego, quien tiene la llave es uno de ustedes, justo aquí-

Indico su pecho sonriendo macabramente. Me asuste mucho y me toque bajo la polera, tenía una cicatriz muy pronunciada en forma vertical, la chica de cabello negro comenzó a llorar sin soltar al joven de ojos azules, este alzo la mano.

-teniendo en cuenta lo que has dicho, asumo que solo uno de nosotros tiene la llave correcta- así es- volvió a sonreír- pero la llave es insuficiente por sí sola, necesita del portador correcto para abrir la puerta- la chica de cabello anaranjado alzo la mano- ¿y quién puede abrirla?- la persona entre ustedes que se llame Alice- el chico de cabello rubio lo miro molesto y alzo la mano- ¿eso significa que solo una mujer puede abrir la puerta?- claro que no, les dije, las apariencias son engañosas, cualquiera de ustedes puede ser Alice- ¿y cómo sabremos quién es?- sencillo, usen esto- nos entrego un recipiente pequeño de cristal con un liquido negro en su interior- la verdadera Alice será capaz de beber eso- el chico de lentes volvió a alzar la mano- ¿Qué pasa si alguien que no sea Alice lo bebe?- morirá- observe el frasco en mi mano y lo apreté con fuerza- ¿alguna pregunta?- se hizo un silencio sepulcral- muy bien chicos, entonces les diré la última regla- pueden usar cualquier medio para llegar a la torre y también para conseguir la llave y descubrir quién es Alice pero les daré una advertencia, las criaturas de este lugar harán lo que sea por alimentarse de carne fresca, o sea de ustedes- se rio al decirlo- y eso me incluye a mí y a Yell-

A su lado apareció un extraño sujeto de ojos rojos como llamas delineados con un circulo negro, lo que más me asusto fue su boca, roja como sus ojos y con un hilo de sangre que caí y se perdía entre su camisa.

-cada uno puede escoger el arma que desee, bastara con que piensen ella y aparecerá pero sean cuidadosos porque luego no podrán cambiarla, entonces chicos… ¡que comience el juego!-

No son solo palabras

Nunca son solo palabras,
cada letra es un latir,
una lagrima quizás
una que puja por salir.

Cada uno de mis versos
encierra algo de mi,
una ofrenda sincera
una risa, un guiño,varios besos.

Mis palabras son sueños
sueños despiertos, dormidos anhelos,
que buscan volar,
y sí tú las lees, logran despegar.

Si acaso las escuchas
serán un suspiro en el viento,
un suave roce en tus labios
una letra que queda sin aliento.

Nunca son solo letras
si escribo para ti...

(dos versos y tres estrofas censuradas... muchas gracias por leer).
Originalmente era un haikú, pero a veces se necesitan mas lineas... besos.

The Tudors: Un nuevo comienzo

Sophie se encontraba sentada frente a su espejo esta mañana había amanecido de mejor humor se encontraba remojando un pincel en una tasita con labial color carmín.
Estaba pensando en las sabias palabras dichas por su hermana esa mañana '' una reina no debe ser fuerte para el pueblo, sino también para sí misma'' no se dio cuenta que la puerta era abierta dando paso a una persona
-¡Buenos días su majestad!
- buenos días - respondió con un hilo de voz sin voltear a verlo
-Sophie el día de hoy iremos a dar caridad a los pobres- Haciendo hincapié en las palabras iremos.
Pero manteniéndose a una prudente distancia de la reina por si acaso
- maravilloso, a qué hora - preguntó mientras terminaba de delinear sus labios con el pincel - es necesario ir juntos - remarcó el juntos
-Ah... pues ahora mismo- respondió el rey sorprendido por la actitud de la reina.
- muy bien, cuanto antes mejor , tengo algunas cosas que hacer - se paró del tocador, y recogió el chal que estaba en la cama
El rey se dio media vuelta y salió de la habitación totalmente desconcertado por el súbito cambio de la reina
- buenos días - exclamaba Sophie al pasar ante los guardias
El rey marchaba majestuoso pero en silencio, mientras que por dentro inútilmente buscaba una explicación a lo que ocurría
- Enrique querido piensas dejarme caminando sola, oh busco ayuda para que alguien me escolte - exclamo con malignidad
El rey se detuvo en seco y ofreció su brazo con una insegura sonrisa, claro que no Sophie agrego
- maravilloso, odio sentirme sola casi recurría a pedir ayuda a los guardias...Henry querido estuve pensando en mi comportamiento de ayer y me di cuenta que fue tan inmaduro, debería sentirme traicionada, si de verdad te amara, pero me doy cuenta que tanto escándalo para un simple orgullo herido no vale la pena. - dijo con falsa dulzura
Sus palabras llegaron a lo más profundo de su corazón, hiriendo su orgullo, la sola idea de que la reina no lo amara era una ofensa para él, pero sin manifestar nada prosiguió con su majestuoso andar
- después de todo soy una mas, quien quita y no se a la ultima reina - termino Sophie su envenenado discurso
El rey contuvo su aliento, no quería ni divagar en lo que esas palabras pudieran significar, apresuro un poco la marcha y llego cerca del carruaje
- no seas tan rápido querido, me puedo caer después de todo me necesitas, sana para poder cumplir mi labor en esta vida darte un heredero
- El rey sonrió ampliamente ante esa declaración, sabía que era una ironía, pero siempre la idea de un heredero lograba ese efecto en él
- en definitiva no hay nada que le dañe el día - susurro con fuerza Sophie
-Pues tengo una sorpresa para ti, dijo el rey mientras le señalaba el carruaje, Sophie distinguió dos figuras a lo lejos....
Sophie lanzo un gritito se soltó de su marido y salió corriendo
Anthony y Juliett se encontraban en una amena conversación
- no es maravilloso. - exclamaba Juliett - es mi primera vez en un mercado, Cómo es - le preguntaba Anthony
Anthony la observaba maravillado con su sonrisa, la cual secretamente moría que solo fuera para él.
- dejémoslo como sorpresa, te mostrare lo mejor del mercado si me dejas escoltarte - decía sonriéndole
- me encantaría - decía sonriéndole dulcemente Juliett
De repente Juliett sintió que algo la abrazaba fuertemente
- Juliett nos acompañaras hoy, que maravilla - decía la reina feliz
- lord Anthony - decía sonriendo mientas hacia su habitual graciosa reverencia, tenía la corona algo torcida
Juliett y Anthony miraban estupefactos ante al cambio de actitud de la reina
-Es hora de partir- Dijo el rey.
Y sin más preámbulos miro a Anthony indicándole que comenzaran a abordar, a este le basto ver esa mirada para saber que el humor del rey era totalmente contrario al de la reina
- lord Anthony me ayuda - pregunto la reina dando su mano enguantada
Juliett estaba impresionada con la actitud de su hermana la cual simplemente parecía ignorar al rey
- por su puesto majestad. , mientras ayudaba a subir a la reina podía sentir la mirada envenenada del rey
- Juliett - susurro suavemente para ayudarla a subir
- gracias Tony - dijo Juliett mientras subía
El viaje en carruaje fue largo y tenso para los reyes
Sin embargo Anthony y Juliett se sonreían, y se encontraban viéndose secretamente
Sophie suspiro se medio recostó en Enrique y quedo totalmente dormida.
El rey al verla tan indefensa recordó la razón de porque le había robado el corazón, con cuidado único, comenzó a acariciar sus cabellos, Cerrando también sus ojos y dejando ver una autentica sonrisa de hombre enamorado
Anthony y Juliett, al ver el pequeño cuadro que formaron los reyes se sintieron fuera de lugar, y se sonrojaron levemente, el transcurso del viaje se hizo más corto
Anthony, bajo del carruaje y ayudo a Juliett a bajar dejando a los reyes un poco de intimidad después de todo podían demorarse un rato
-Sophie - dijo suavemente el rey - cariño ya llegamos
Sin dejar de acariciar sus cabellos la ayudo a enderezarse.
Sophie suspiro y empezó a entre abrir los ojos, se topo con 2 ojos color cielo  Estos le dedicaron una gran sonrisa
Se quedo mirando tontamente al rey, pero su cabeza no dejaba de maquinar todo lo que había pasado recordándole al rey y a Jane besándose
De Sophie surgió un sollozo y bajo rápidamente del carruaje sin esperar ayuda por parte del rey
El rey suspiro profundo, fue testigo de ese brillo apagándose y por primera vez se cuestiono esta sensación que estaba experimentando - ¿Estaba enamorado? tras esta reflexión bajo del carruaje y se dispuso a comenzar

Juliett vio por primera vez el mercado le pareció completamente maravilloso, sus ojos se abrieron inocentemente mientras observaba a niños correr y muchísima gente caminar, comprar o simplemente disfrutar, el mercado era muy colorido y habían muchas tienditas a su alrededor ofreciendo producto que ni en sus mas locuras fantasías podía imaginar
No se dio cuenta de que jalaba de un lado a otro Anthony el cual miraba fascinado a Juliett lanzando grandes risotadas
Finalmente se detuvieron en un puesto de panes
- mis señores, que les puedo ofrecer, lord Knivert, miss St Clair, un honor tenerlos por aquí esta mañana- dijo el panadero regalándoles una gran sonrisa. Ambos sonrieron y respondieron al saludo de los panaderos, Juliett miraba asombrada la gran variedad de panes
- de que es este pan - señalo Juliett con curiosidad
- de azúcar miss - respondió el panadero
- podemos llevar de estos - Juliett le pregunto Anthony
- todos los que quieras - dijo abriendo los brazos alegremente - y yo invito - termino

Los reyes se encontraban dando el dinero a los pobres, labor que se había alargado ya que Sophie se dispuso a saludar a cuanta gente podía, preguntando por su familia y salud, inclusive deteniéndose a jugar con niños
- deberíamos hacer esto más seguido - le dijo a Enrique
- Es imposible, Tenemos protocolos que cumplir, REUNIONES, audiencias, Bailes en la corte, Viajes...Nuestro itinerario es muy apretado.

Pudo ver la decepción en la cara de la reina Pero no disfrutaba de esta clase de actividades y no estaba dispuesto a pasar más tiempo del necesario en este cometido

- sabes que pienso yo es que no quieres, pero a diferencia de ti vendré al mercado así sea sola
- Su majestad, este asunto no se tratara en público, espero que comprenda - Y sin más avanzo por la calle del mercado
- amargado - suspiro
Iban caminando hasta que se cruzaron con unos conocidos de la corona si más Sophie recogió un saco de dinero y se lo lanzo a los pies jane Seymour
Todo el mercado se detuvo a ver el intercambio. Juliett vio a su hermana quedo estupefacta. Sabía que no venia nada bueno de esto, intento acercárselo pero Anthony la sujeto del brazo negando con la cabeza
- estas monedas son para que no trates de ganar las cosas a costillas de las demás personas, para que seas una persona decente y te mantengas en tu casa como el protocolo lo indica.
El mercado completo se echo a reír, los Seymour esperaban una reacción del rey se encontraban humillados y estupefactos, después de todo ellos habían trabajado para la corona por años y su hijo era la mano derecha del rey
-Es hora de que esto termine, vamos- Dijo el rey sin demostrar mayor interés en lo ocurrido. Y mirando a Anthony, haciéndole una seña, tomó dulcemente a la reina del brazo la condujo de nuevo al carruaje

QUÉ SI ME GUSTA?? ME ENCANTA!!!


La emoción de ese primer instante, las miradas ansiosas y ese primer movimiento que me acelera el corazón, el primer toque, ansiedad, sudor, calor y esa emoción que sigue atenta cada uno de los movimientos, toque tras toque... y la humedad que crece.

Grito, gimo y lloró, suplicó y rezó porque se apresure el momento, que se consume este enloquecedor encuentro y hasta que  la metes, que alegría,  relajo, que placer y esos suspiros de tranquilidad que duran poco, porque soy golosa y quiero más, que metas más... te digo...
Adoro ver los cuerpos en movimientos, en esa danza primitiva, trival sin igual, el sudor que perla la frente, la tuya, la mía, la de todos y confieso sin vergüenza que adoro ese cuerpo espectacular que lleva el ritmo sin igual.
Gritos contenidos, y una que otra frustración, siempre esperando que no sean muchas, que sean mas las que desatan pasión.
Adoro ver la persecución insecansable que realizas de esa curva femenina, que te roba el sueño, como nada más existe en tu mente, solo un ella y un deseo insuperable de poseer, de ser su dueño, su único dueño, su señor, como gritas, ordenas y te hacer su amo.
Héroe mitológico que roba los gemidos, los pensamientos y la razón.
Me enloqueces con cada movimiento, mientras inconcientemente solo sigo pidiendo más y más, insaciable, inconforme, admiradora de ese cuerpo celestial, que me lleva a la gloria, mi euforia... mi droga mejor.
¿Qué si me gusta el Fútbol? Me encanta!!!



El jabalí y sus cucharas - PARTE 3


Estaba siendo una de las peores mañanas de mi vida. A veces, hay historias que requieren una pausa en tu cerebro, sean buenas o malas, por el simple hecho de indagarlas a fondo. No puedo asimilar según que cosas, y menos teniendo en cuenta que en ese momento tenía una pistola desafiando mi vida delante de mi puta cara. Tengo 24 años. No estoy preparado para esto. Habrá algún personaje robusto por el mundo que teniendo la muerte a un paso sus latidos no alteran en absoluto, pero no era el caso. Era yo quien estaba peleando entre la vida y la muerte. Y posiblemente muchas personas más en el mundo pero seguro que al menos ellos sabían el motivo. ¿Qué sabía yo? Nada en absoluto. Unos tipos enormes entraron en mi casa y ¡hualá!, sin entender una santa mierda estaba siendo amenazado de muerte. Que cosa tan curiosa. En fin, creo que poco a poco asimilé el asunto.

─mamaaaaaaarrgg ─gimoteé─, mamaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa....
─¡CÁLLATE ANORMAL!
─¡BANG! ¡BANG!
Tranquilos estoy bien. Sonaron unos disparos procediendo de la entrada . Luego escuché que caía algo en el suelo. Vaso de leche me miró y me dedicó una sonrisa burlona. Y señalando el pasillo me dijo:
─¿Has visto de lo que somos capaces?
No contesté. Y nunca había estado tan callado.
─¡Teta-Brik! ─gritó él─ ¿Quién era?
Silencio.
─¿Teta-Brik? ¿Qué coño estás haciendo?
Más silencio.
Y entonces escuchamos unos pasos aproximándose por el pasillo de la entrada. Pasos lentos, cautelosos. Vi miedo en el careto de Vaso de leche. Su rostro se le estaba poniendo pálido. Ya eramos dos. Empezábamos a ver la sombra proyectada contra la pared del pasillo. Cada vez más cerca. Eso puso nervioso a Vaso de leche.
─¿Quién anda ahí? ─soltó. Luego dejó de apuntarme y apuntó hacia el pasillo ─. Teta-Brik, si esto es una broma no tiene ninguna gracia. ¡DI ALGO JODER!
Ahora o nunca, pensé. Me armé de valor y me lancé encima de Vaso de leche, apretándolo con los dos brazos como una pinza. El arma se disparó y la bala impactó contra la pared. Luego cayó al suelo.. Puse todo mi peso muerto encima de él y empezamos a desequilibrarnos. Íbamos a caer encima de la mesa de cristal. Con un movimiento de pierna le hice la zancadilla y finalmente caímos encima de la mesa. El cristal se rompió en mil pedazos. Yo me pude levantar deprisa puesto que no me encajé dentro de la mesa pero Vaso de leche no tuvo tanta suerte. Se quedó con medio cuerpo dentro y medio fuera, como si se hubiera tirado en una piscina diminuta. Vaso de leche no se movía. Presentaba cortes por todo el cuerpo, y a su alrededor la sangre brotaba entre los cristales. Quizá lo había matado. A mí me dolía la pierna por haber impactado contra el borde metálico de la mesa. Pero ni un corte. Supongo que su cuerpo me sirvió de escudo. Que le jodan...
─Oye tú ─miré a mi alrededor en busca de esa voz. Y vi a un abuelete, con cabeza grande y ojos saltones, mirándome con una pistola en la mano.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Tu nombre es ¿.....? (1)


-¡Camila!- ¡Paula!- ¡Tamara!-
Gritaron al mismo tiempo los tres jóvenes, se observaron entre ellos con una mueca parecida a una sonrisa y suspiraron. Nuevamente habían errado los nombres. Decidieron probar una vez más.
-¡Mónica!- ¡Camila!- ¡Angélica!-
Se instalo un incomodo silencio en el lugar, pasados unos minutos los tres jóvenes decidieron volver a intentarlo. Ya llevaban un siglo y medio así, un intento más no importaría a estas alturas ¿verdad?
Déjame aclararte lo que está ocurriendo pero luego no me culpes si el nombre que terminan mencionando es el tuyo.
Este juego lleva realizándose desde el inicio de la raza humana. Durante los días de oscuridad cuando una parte del planeta se cubrió de sombras y tinieblas mezcladas con una espesa niebla roja, ocurrió algo impensable e irreconocible. Nadie conoce el origen exacto, de hecho nadie sabe de su origen actual, solo los conocen aquellos que son llamados para el “juego” y el hecho de que nadie tenga conocimiento de esto es porque ninguno de los participantes regresa con vida.
Enfoquémonos en sus creadores, tres jóvenes, en apariencia (ya que su verdadera esencia quien sabe que sea) y recalco esa última parte ya que solo el cuerpo parece tener un deje de algo humano. Quizás alguna vez fueron personas, como tú o yo pero ahora han cambiado y no sabría decirte con exactitud que son, ¿demonios? ¿Ángeles? ¿Espectros? ¿Sombras? ¿Brujos? ¿Sirvientes de la oscuridad?, la respuesta a todo eso es un simple “no lo sé”
Comenzare por orden para que puedas identificarlos si algún día eres llamado.
El más alto de los tres, alrededor de unos 1,83cm, de figura atlética y piel tan blanca como el marfil, cabellos oscuros como el abismo más profundo que puedas imaginar, lo importante es su rostro, sus orbes son rojas, más rojas que las llamas del infierno y el contorno de sus ojos están delineados con un circulo negro de aproximadamente un centímetro de ancho, pero esto no es lo más inquietante sino su boca, sus labios son del mismo rojo que sus ojos, resaltando de manera inquietante en su piel de marfil y de sus labios semi abiertos escurre una delgada línea de sangre (pero lo suficientemente ancha para reconocerla) que va por su cuello hasta perderse entre la camisa blanca que usa, la cual está cubierta de manchones de sangre (ignoro si será de él).
El segundo de ellos, estatura media, me atrevería a decir 1,70cm aproximadamente, figura elegante y con un cierto aire de ser alguien importante. Su piel es tan pálida y blanca como el sujeto más alto que acabo de describir. Pero no te dejes engañar si lo ves de espalda porque su rostro, dios… tiene una venda negra que cubre sus ojos por completo y rodea su cabeza, debes estar pensando que no tiene nada de inquietante o perturbador pero no es cierto, su boca… mejor dicho, su boca no es más que una línea de hilo de cocer negro en forma de pequeños triángulos (sin la base) que se prolongan unos centímetros y que simulan una sonrisa. Pero no te confíes porque tiene una voz sepulcral que resuena en tu cabeza y es capaz de paralizarte del miedo.
Y el tercero, el más bajo de los tres, alrededor de 1,65cm, figura atlético y piel tan blanca como el marfil, de cuerpo similar a un humano pero de sus manos, los dedos tienen prolongaciones similares a unas garras, afiladas y listas para rebanar la carne de sus víctimas. De los tres, sin duda este es el que puede resultar menos inquietante, ya que mantiene su rostro cubierto con una máscara de un zorro blanco pero de espalda se puede apreciar perfectamente el color rojizo de sus cabellos y lo pálido de su piel (que queda expuesta en el cuello y en las manos).
Los tres juntos son las cosas más horrorosas que he visto, si te encuentras con ellos y eres llamado para su juego, ten esto muy claro “ya estás muerto”. El juego es simple cuando los tres coincidan en un nombre… es mejor que reces, para que no sea el tuyo, ni resultes involucrado en esto.
Quizás la pregunta que ronda por tu cabeza es ¿Cómo sé todo esto?, es fácil, yo fui una de las que llamaron para su último juego.
-¡Alice!-¡Alice!-¡Alice!-
Los tres jóvenes se miraron de una manera cómplice, y dos de ellos esbozaron una sonrisa que asustaría al guerrero más valiente. Se levantaron del lugar, en el cual habían permanecido por siglos y caminaron unos pasos hasta llegar al claro del bosque. El hombre de la boca cocida asintió notoriamente feliz.
-ya saben que hacer- no te preocupes khael- respondió el joven con la sangre cayendo por sus labios- hemos esperado demasiado, no lo arruinaremos- eso espero Yell, no lo arruines como la última vez- por favor ya ha pasado un siglo de eso, deja de restregármelo en la cara- dejen de pelear- pronuncio el joven con la máscara de zorro blanco- ya kitsune, encárgate de tu parte, traeremos seis, está vez te toca a ti ser el séptimo- si- entonces- sonrió Yell, con la sangre aun cayendo por sus labios- que comience el juego-

Un arma de doble filo


Las armas son insuficientes con el dolor que tú causas. Cualquier arma es inútil contra la que tú utilizas… ¿aun no lo entiendes?... es peligroso que sigas con ello, es mejor que te des cuenta y lo pares de una buena vez.
Quizás nadie te lo haya dicho pero lo que es tu mayor virtud es también tu peor defecto, ¿aun no te das cuenta?... así que por favor no vuelvas a hacerlo.
¿Lo sabías?
La amabilidad es una arma de doble filo… puede herirte y lo peor es que lo hace sin la intensión propiamente tal…
ahora lo sabes... tu amabilidad me hiere...

TRES HAIKUS (2) (By Gandalf)

GandalfPoster.jpg (592×843)El mar bajo mi cama.
Arrecian las pesadillas.

La larva es mujer.
Se despereza y me mira.

El aire tibio
Me peina el rostro
y tus lágrimas…¡Salto!